Sinfónica de Harvard-Radcliffe en Santa Clara

La noche del domingo 29 de mayo vistió de gala al Teatro La Caridad, de Santa Clara, con la presencia de la orquesta sinfónica de Harvard-Radcliffe, la que compartió escenario con su par deVilla Clara en un intercambio cultural histórico entre los músicos de Cuba y Estados Unidos.

Según el comentario del colega Francisnet Díaz Rondón, especialista de temas culturales del periódico Vanguardia, fueron notas de amistad y solidaridad las que emergieron de los instrumentos de los músicos de las dos orquestas sinfónicas, premiadas por delirantes aplausos del público asistente.

Ambas orquestas dieron un espectáculo de alta calidad. (Fotos: Ramón Barreras)

Con lunetas y balcones totalmente ocupados por un público conocedor de la música de concierto, las dos agrupaciones ofrecieron un espectáculo de elevada calidad, el que probó la inexistencia de fronteras en el mundo del arte.

El concierto abrió con la presentación de la orquesta sinfónica de Villa Clara, anfitriona del espectáculo, dirigida por la maestra Irina Toledo Rocha, la que ofreció un programa variado y entretenido conformado por los Preludios de Fran Litz; Tema para una marcha de esculturas y Cuasi conga, cuasi caringa, del cubano Jorge López Marín, y el ya clásico Guaguancó, del también compositor criollo Guido López-Gavilán.

La joven maestra Irina Toledo Rocha al frente de la Orquesta Sinfónica de Villa Clara.

Seguidamente, los jóvenes músicos de la Harvard-Radcliffe, todos estudiantes  de la prestigiosa universidad de los Estados Unidos, probaron su calidad artística bajo la sabia batuta del maestro italiano Federico Cortese.
El director Federico Cortese, dirige la Orquesta Sinfónica de Harvard-Ridcliffe.

La OHR ofreció a los presentes la Sinfonía del nuevo mundo, de Anthony Dvorák, y Obertura Cubana, del compositor norteamericano George Gershwin, quien escribiera la obra luego de visitar la mayor Isla del Caribe,   inspirado en el son cubano Échale salsita, de Ignacio Piñeiro.

En esta última pieza los músicos de ambas orquestas unieron sus talentos, en señal de la amistad entre los pueblos de Estados Unidos y Cuba.

Al finalizar el concierto en medio de vítores y ovaciones, la directora Irina Toledo Rocha entregó al maestro Cortese un ramo de flores y el cartel publicitario con que se anunció en el exterior del teatro la histórica presentación.
La directora Irina Toledo obsequia a Federico Cortese, director de la OHR, el cartel que promovió el concierto en las afueras de La Caridad.

La Orquesta Sinfónica de Harvard-Radcliffe concluirá esta semana su visita a Cuba con un concierto en La Habana.

Causa 545: Expediente post-mortem contra Chiqui Gómez y Julio Pino

Hace una semana, un amigo que trabaja como Jefe de Sala en el Tribunal Provincial Popular y amante empedernido de la Historia, me comentó que había encontrado entre la vieja papelería de la antigua Audiencia de Las Villas, donde hoy radica el Tribunal, un expediente con un juicio que se le había seguido a los revolucionarios Chiqui Gómez-Lubián y Julio Pino Machado.

A partir de ahí, con la presunción de que podía estar en presencia de un hecho valioso y desconocido de nuestra historia local, me dediqué a buscar dicho expediente, el que tuve en mis manos por primera vez la tarde del miércoles.

El jueves, trabajé toda la tarde en él, auxiliado de la grabadora y la cámara fotográfica, y fuí organizando por carpetas todo lo que contenían sus más de cien páginas.

Ya el viernes, trabajé todo el día en la redacción del artículo,  y gracias a la eficiencia de mis compañeros de Redacción salió a página completa en la edición sabatina de Vanguardia, donde trabajo.

Creo que valió la pena el laboreo intenso, pues la documentación revelada aporta a la historiografía de la Revolución Cubana, al tratarse de un expediente judicial inédito.

También el fin de semana la edición digital de Vanguardia se hizo eco del artículo y todavía en la mañana de hoy lunes, aparece visible en el home page del sitio.

Quiso por demás la suerte, que la revelación hecha por el amigo Oscar acerca del expediente judicial coincidiera con el aniversario 54 de la trágica muerte de Chiqui y de Julio, ocurrida el 26 de mayo de 1957.

Hecho este necesario preámbulo, los dejo con el artículo.

Causa 545: Expediente post-mortem contra Chiqui Gómez y Julio Pino.

Un hallazgo para la historiografía de la Revolución Cubana.

Los hechos ocurridos la tarde del 26 de mayo de 1957 son conocidos: una bomba estalló antes de tiempo, y causó la muerte de los revolucionarios Agustín Gómez-Lubián Urioste (Chiqui)  y Julio Pino Machado, así como heridas graves a la estudiante Gladys García Pérez.

Sin embargo, nada se ha publicado de la posterior investigación policial llevada a cabo por el teniente coronel Cornelio Rojas, inspector jefe de la Policía en Santa Clara, cuando apenas habían transcurrido dos horas de los trágico sucesos, conocida como Causa 545 de 1957.

Causa 545 de 1957 seguida post mortem contra Chiqui Gómez y Julio Pino. Un voluminoso expediente judicial hasta ahora inédito, dado a conocer con la colaboración de los trabajadores del Tribunal Provincial Popular, donde radicara la antigua Audiencia de Las Villas.

En el seguimiento a esta historia inédita fueron hallados un grupo de documentos que deberán enriquecer la historiografía de la Revolución Cubana. Entre otros, sobresale, la reproducción facsimilar del Manifiesto «Al pueblo de Cuba», considerado el primer documento programático emitido por Fidel Castro en la Sierra Maestra. Sigue leyendo Causa 545: Expediente post-mortem contra Chiqui Gómez y Julio Pino

Recuerdan en Santa Clara a Chiqui Gómez y Julio Pino

Homenaje del pueblo de Santa Clara a sus dos hijos.

Hoy, 26 de mayo de 2011, se conmemoró el aniversario 54 de la muerte de Agustín Gómez-Lubián Urioste, Chiqui, y de Julio Pino Machado, dos jóvenes a quienes el pueblo de Santa Clara no olvida.

Como siempre sucede,  los hijos de esta ciudad acudieron bien temprano al lugar de su trágica muerte para homenajearlos.

Una hermosa ofrenda floral a los valerosos combatientes fue puesta en la tarja que rememora el lamentable suceso de aquella tarde de 1957, agradecimiento imperecedero de este pueblo a sus dos queridos jóvenes, cuya vida quedó truncada en la flor de la edad.

Para recordarlos, reproduzco un trabajo que hice y publiqué en el periódico Vanguardia con testimonios inéditos y recuerdos acerca de Chiqui y Julio.

LA BOMBA NO MATÓ EL IDEAL

Por Narciso Fernández Ramírez

La tranquilidad de la tarde del 26 de mayo de 1957 se vio rota en Santa Clara con el sonido de una fuerte explosión que estremeció la esquina de las calles Buenviaje y Maceo, así como el Parque Vidal y sus alrededores.

Dos de los tres tripulantes de la máquina quedaron destrozados por la potente bomba: el mayor tenía 24 años y se nombraba Julio Pino Machado; mientras el otro, Agustín Gómez-Lubián Urioste, conocido como Chiqui, apenas 19.

Ambos eran activos integrantes del M-26-7 en la antigua provincia de Las Villas y tenían la misión de poner el artefacto explosivo a un costado del edificio que ocupaba la entonces sede del Gobierno Provincial, hoy Biblioteca Provincial Martí.

Solo sobrevivió la estudiante de la Escuela Normal para Maestros Gladys Pérez García, Marel.

Recuerdos de la madre y hermana de Julio

Mi hijo Julio era de constitución delgada, alto para su edad, pelo castaño, ojos azules, rostro sonrosado y pecoso, alegre, siempre de buen humor, cariñoso, muy noble y dispuesto siempre a conmoverse ante cualquier desgracia, propia o ajena.

Como hombre era valiente y con convicciones muy arraigadas. Leía mucho a Martí, Kant, Tomás Moro, Kafka y era reflexivo. Tenía un pensamiento de izquierda.

Junto a Rodolfo de las Casas, Casitas, y Roberto Hernández Zayas se preparaba para irse a la Sierra Maestra. Ellos pudieron, pero a él no le alcanzó la vida para hacerlo.

Conocí de su muerte cuando regresaba de una misión del Movimiento 26 de Julio en Cabaiguán. Fui a buscar su cadáver en la Casa de Socorro, adonde los habían llevado a los dos. Allí me enfrenté al jefe de la Policía, coronel Cornelio Rojas, y no lo dejé entrar al recinto: «Esta es una madre que llora y este es un cubano que cae y sabe por lo que lucha.»

De ese fatídico 26 de mayo de 1957, reme­mora Bertica Pino Machado: Julio estuvo atareado ese día. La bomba se había preparado en los altos de la botica de Colón y Candelaria, donde radicaba la emisora Radio Tiempo, y él no debía participar en la acción; pero a última hora lo llamaron por teléfono y le informaron que uno de los compañeros previstos no podía ir.

Fui yo quien recibió esa llamada. Julio estaba acostado y al conocer la orden se encaminó a cumplirla en compañía de Chiqui Gómez, y como era habitual que en misiones de este tipo se utilizaran a muchachas, para hacer parecer un paseo o una fiesta, fue escogida la estudiante Gladys Pérez García, Marel.1

En la memoria del padre de Chiqui

La muerte del hijo conmocionó al doctor Agustín Gómez Lubián, quien con posterioridad se entregó por entero a la causa de la Revolución y dirigió en Las Villas el Movimiento de la Resistencia Cívica.

Alrededor de las 7:30 de la noche conoció del trágico desenlace. De una autobiografía inédita de Totó, como cariñosamente era conocido el doctor Gómez Lubián, damos a conocer a los lectores la profunda huella que dejó la pérdida del único hijo varón:

Un relámpago fue su vida, cuajada de heroismo, que nos señaló el camino de la igualdad y honradez. Para él la Patria fue agonía y deber como dijo nuestro Apóstol José Martí.

Cuando se organiza el Movimiento 26 de Julio comienza a trabajar en sus filas desde la lucha clandestina, más tarde al pasar a estudiar la Carrera de Medicina en la Universidad de La Habana se une al Directorio Estudiantil que presidía su amigo y compañero José A. Echeverría, […]

Fue revolucionario y poeta, su obra está entre la de los poetas mártires de Latinoamérica.
El 26 de mayo de 1957 muere en un acto de acción y sabotaje, tenía 19 años de edad y cursaba el segundo año de medicina.2

Borrador elaborado por Chiqui Gómez, 24 horas antes de su muerte

El bloque universitario villareño reunido hoy dia 25 de mayo de 1957 ha tomado los siguientes acuerdos:

1ero Respaldar plenamente la civica y valiente postura del sr rector de la universidad central de las villas Dr. Agustín Anido Artiles al rescatar la libertad y el decoro de dicha universidad.

2o Felicitar al Dr Anido por este  gesto y hacer extensiva la felicitación al Comité Gestor Pro-Federación Estudiantil universitaria por sus cívicos acuerdos en este trascendental momento.

3ro) Hacer constatar nuestra repulsa a la actitud de fuerza y coacción adoptada por los profesores destituidos y un grupo minoritario de alumnos, los cuales guiados por intereses personales se han puesto de espaldas a la postura civica que exige el momento actual.

4o) Hacer constar que nuestra actitud no se basa en sectarismos ni simpatias personales, sino siguiendo los altos ideales de libertad, Honradez y Decoro de nuestra bicentenaria univ por los cuales se han inmolado tantas vidas.3

Ni Julio ni Chiqui pudieron ver libre a su Cuba. La fatalidad se interpuso aquella tarde de domingo, y segó sus vidas jóvenes y valiosas.

La terrible bomba despedazó sus cuerpos, pero no pudo con sus ideas. Margot Machado, la ahora casi centenaria madre de Julio, dejó estas palabras a la posteridad: «Tengo mucho dolor en mi alma desde que murió mi hijo. Pero me tengo que sobreponer, porque por encima del amor de una madre a un hijo está el amor a la Patria, y él murió por la Patria.»4

Mientras, el propio Chiqui en su postrer poema escribió con premonición: La dama blanca besó mi frente / con beso casto, beso de hermano / besa en la frente la dama blanca / a los que deben morir temprano.5

1 «Margot: una mujer, un siglo y su entorno», investigación inédita de Zoraida Maura y Mirta T. Carrazana.
2 Gómez Lubián, Agustín: «Autobiografía», h. 15. Iné­dito.
3 Ídem, h. 17.
4 «Margot: una mujer, un siglo y su entorno», investigación inédita de Zoraida Maura y Mirta T. Carrazana.
5 Gómez Lubián, Agustín: «Autobiografía», h. 16. Iné­dito.

Fidel Castro: La Batalla de Girón (Segunda parte)

Es difícil escribir sobre los acontecimientos históricos cuando muchos de los protagonistas principales han fallecido o no están en condiciones de testimoniar sobre los hechos.

Es notable, sin embargo, el número de compañeros que siendo muy jóvenes cuando la Batalla de Girón -y que continuaron después prestando valiosos servicios en las Fuerzas Armadas Revolucionarias como soldados u oficiales, en misiones patrióticas o internacionalistas-, todavía recuerdan y describen con lucidez su participación en las acciones, que  no estaba recogida en apuntes, testimonios o libros.

En la búsqueda de datos precisos me vi obligado a revisar documentos, memorias, libros; a conversar con diversos compañeros que enriquecieron mis recuerdos e incluso aportaron detalles y hechos sobre los cuales no tenía noticias; pero sobre todo, tuve una gran seguridad sobre lo que hice o no hice; lo que dije y no dije.

De este modo, iré incluyendo hechos en esta narración que no constaban en papel o documento alguno de los que se atesoran con esmero en la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado, donde el incansable historiador, Pedro Álvarez Tabío, recopiló, registró, investigó y conservó hasta su muerte el 13 de junio de 2009.

Como los lectores de la primera parte de esta Reflexión recordarán, yo conté las medidas adoptadas hasta las 10:00 horas del día 17 después del desembarco. En ese momento se interrumpe el relato de las instrucciones que iba emitiendo desde el Punto Uno, para proseguirlo a las 13:02 horas -con la transcripción de mi llamada telefónica al compañero Raúl en la provincia de Oriente-, pues no disponía de las impartidas entre esas dos horas, y ni siquiera estaba seguro de que se hubieran conservado.

La situación en la mañana temprana del 17 de abril era demasiado tensa tras los bombardeos traicioneros de nuestras bases aéreas el día 15, y el desembarco por Girón 48 horas después.

Solicité a la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado un esfuerzo especial en la búsqueda de informaciones sobre esas tres horas. Hurgando entre cientos de papeles, el coronel Suárez y su equipo lograron reunir las noticias que requería sobre esas horas, así como fotos de documentos escritos a mano, y me las enviaron. Puedo por ello incluir en esta segunda parte de la Reflexión referencias a ese importantísimo momento.

Fidel imparte instrucciones a los combatientes en la Comandancia instalada en el Central Australia

Fidel imparte instrucciones a los combatientes en la Comandancia instalada en el Central Australia

Comenzaré incluyendo el mensaje a Fernández en el central Australia que, en aras de la brevedad, no utilicé en la primera parte de la Reflexión. Sigue leyendo Fidel Castro: La Batalla de Girón (Segunda parte)

Che de “Korda”: estrella de exposición en Los Ángeles

El icónico retrato del revolucionario Ernesto “Che” Guevara, tomado por el fotógrafo cubano Alberto Díaz Gutiérrez, “Korda”, quien murió el 25 de mayo de 2001, es la estrella de la exposición sobre fotografía cubana que se exhibe en Los Ángeles, California.

La muestra, abierta al público en el Museo J. Paul Getty de Los Ángeles el 17 de mayo y que estará hasta el 2 de octubre próximo, muestra la historia del siglo XX en el país isleño, en la cual las protagonistas son las imágenes del movimiento armado.

“A Revolutionary Project: Cuba from Walker Evans to Now”, como se titula la exhibición, se compone de 138 fotografías que abarcan todos los aspectos de la sociedad cubana, e incluye a artistas como el del título, “Korda”, Osvaldo Salas, Alex Harris, Virginia Beahan y Alexey Titarenko.

La atracción principal, por supuesto, son las placas del movimiento revolucionario, de las que sobresale la famosa imagen tomada al guerrillero argentino el 5 de marzo de 1960, durante un funeral por las víctimas del sabotaje al navío francés “La Coubre”, anclado en La Habana.

Conocido como el fotógrafo cubano más universal, Alberto Díaz Gutiérrez, más conocido como “Korda”, fue artífice de la fotografía que más se ha reproducido en el mundo. Nacido el 14 de septiembre de 1928, “Korda” retrató por intuición la imagen que posteriormente llamaría “Guerrillero heroico”, con la silueta del famoso revolucionario Ernesto el “Che” Guevara (1928-1967), durante la arenga de Fidel Castro con motivo del hundimiento del buque francés “La Coubre”.

El tatuaje inmóvil de esa escena es calificado, según la crítica, como uno de los 10 mejores trabajos fotográficos de todos los tiempos, ya que para muchos resalta la figura del combatiente rebelde, la del héroe, según descripción de Jorge R. Bermúdez en la obra “Letras cubanas” (2006).

“Korda” jamás imaginó que esa imagen congelada pudiera conmover al mundo, quizás mucho menos por venir de alguien cuya preparación fue autodidacta complementada con la asesoría de Newton Estapé y de Luis Pierce. Su apegó a la Revolución Cubana se debió a que por durante mucho tiempo trabajó con Fidel Castro como fotógrafo en diversos lugares que recorrió el líder durante esa época.

Bajo esa premisa, sus fotografías fungieron como parte de la descripción de ese mundo que añoraban los cubanos. Sus aportaciones a este oficio lo llevaron a ser fundador de la fotografía submarina en su país. En 1968 trabajó en el Instituto de Oceanología de la Academia de Ciencias, donde realizó el atlas de corales cubanos.

No obstante de su fama por las fotografías que tomó, existe alrededor de su nombre la leyenda de que varias de las obras atribuidas a él son producto de operaciones mercantiles o del plagio a colegas suyos. Sin embargo, eso no ha sido factor determinante para que los trabajos de “Korda” sean expuestos en diversos lugares.

Entre sus exhibiciones personales destacan en la Gallería H. Diafragma Canon, de Milán, Italia (1985); Festa de L’Unita, Rosignano, Italia (1988), y Cuarta Bienal de Fotografía de Córdoba, Alcázar de los Reyes Cristianos, Córdoba, España (1991), entre otras. De forma colectiva, sobresalen sus participaciones en el Museo Nacional de Bellas Artes, La Habana, Cuba (1959); Expo ´67, Pabellón Cubano, Montreal, Canadá (1967); Museo de Arte Moderno, México, 1978), y Neue Gesellschaft für Bildende Kunst, Berlín, Alemania (1992), por citar algunas.

Ello le hizo acreedor a numerosos premios, como el Palma de Plata a Mejor Fotorreportero del Año, del periódico “Revolución”, La Habana (1959); Orden Félix Varela de Primer Grado, del Consejo de Estado, República de Cuba (1982), y del Premio Internacional de Fotografía Submarina “Maurizio Sana”, Italia (1979).

En 1994 recibió de nuevo la Orden Félix Varela de Primer Grado; en 1998 el Premio Olorum Cubano, del Fondo Cubano de la Imagen Fotográfica, y el Primer Premio Foto Histórica de la revista “Revolución y Cultura”, Cuba, 1980. Por su importancia, sus obras se encuentran expuestas en varios países de América y Europa, principalmente, como en Casa de las Américas, Cuba; Center for Cuban Studies, Estados Unidos; Centro Studi e Archivo della Comunicazione, Italia, y el Consejo Mexicano de Fotografía, México.

También en la Fototeca de Cuba, Cuba; Galleria IF, Italia; Galleria Il Diafragma Kodak, Italia; Maison de la Culture de la Sein Saint Dennis, Francia; Museo Nacional de Bellas Artes, Cuba, y Museum of Art, Fort Lauderdale, Estados Unidos. Por su relación con el periodismo escribió algunos libros, entre ellos “Korda en sus 70 años” (1998), “Fidel, barbudos” (1996), “Cuba la fotografía de los años 60″ (1988), “Cuba: 100 años de fotografía” (1998) y “Momenti della storia” (1988).

Finalmente, Alberto Díaz Gutiérrez, “Korda”, quien dedicó la mayor parte de su vida a la fotografía, murió el 25 de mayo de 2001, a los 72 años de edad, en París, Francia.

(Con información de Notimex)

Santa Clara, preparada para enfrentar accidentes

El Cuerpo de Bomberos de Santa Clara sofoca un simulacro de incendio en la Audiencia.

Este domingo, la capital de Villa Clara realizó sendos ejercicios demostrativos para enfrentar accidentes de gran magnitud, como parte del ejercicio Meteoro 2011, que durante dos días se desarrolló en toda Cuba.

Dedicados a reducir riesgos y vulnerabilidades, el primer ejercicio permitió enfrentar en poco tiempo un accidente en la Autopista Nacional, a 8 kilómetros de la ciudad, y el segundo, a sofocar un simulacro de incendio en la Audiencia, donde hoy radica el Tribunal Popular Provincial, y uno de los edificios de gran valor patrimonial de Santa Clara.

Un violento choque en la Autopista Nacional movilizó con prontitud a todas las fuerzas de la Defesa Civil en Santa Clara. (Foto: Carolina Vilches)

A continuación, les dejo con las valoraciones del Presidente del Consejo de Defensa Provincial y fotos de ambas demostraciones, tomadas por la colega Carolina Vilches Monzón.

El texto, con ligeras modificaciones, también será publicado en la edición digital de Vanguardia, periódico para el cual trabajo.

“La provincia probó en estos dos días estar preparada para enfrentar desastres naturales y accidentes, tal y como acabamos de ver ahora con esta demostración de los bomberos para apagar un incendio de grandes proporciones, con la cual finalizó el Meteoro 2011 en Villa Clara y que sirvió, además, como acto de clausura de la Jornada Nacional contra Incendios.”

Así expresó Julio Ramiro Lima Corzo, Presidente del Consejo de Defensa Provincial, al valorar la culminación del ejercicio que durante sábado y domingo ocupó a los villaclareños para mitigar vulnerabilidades, y que contempló, entre otras acciones, la poda de árboles, limpieza de alcantarillas, adopción de medidas contra la intensa sequía y la rápida respuesta a accidentes del tránsito  e incendios de gran magnitud.

Rápida actuación del Sistema Integrado de Urgencia Médica (SIUM) en la salvaguarda de vidas.

Durante la mañana del domingo, fue presenciado un ejercicio de las medidas a cumplir ante un accidente de tránsito en la Autopista Nacional, a 8 kilómetros de la ciudad de Santa Clara, que evidenció la rápida actuación de fuerzas conjuntas de la Defensa Civil en la salvaguarda de la vida de las personas siniestradas, así como el pronto restablecimiento de la importante vía obstruida por el choque violento entre un ómnibus y un camión.

Acciones de los bomberos para apagar el incendio derivado del choque.

La demostración probó la respuesta integrada de fuerzas de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), Cruz Roja, Consejo de Defensa, Batallón de Reparación Urgente de Averías y Trabajos de Salvamento y el Sistema Integrado de urgencia Médica (SIUM), para en un tiempo breve resolver las complejas misiones que allí se les presentaron, sobre todas, aquellas destinadas a salvar la vida de las personas siniestradas. Sigue leyendo Santa Clara, preparada para enfrentar accidentes

20 de mayo 1902: Un hijo de Villa Clara izó la bandera

Hoy, 20 de mayo, se cumplen 109 años del surgimiento de la República, un acontecimiento trascendente que marcó la transición de Cuba de colonia de España a neocolonia de los Estados Unidos.

Aprovecho la ocasión para hacer referencia a un trabajo histórico que publiqué el año pasado en las páginas de Vanguardia, en el que doy a conocer la participación de un mambí de Corralillo en el izaje de la bandera cubana ese propio 20 de mayo de 1902.

A continuación el trabajo dedicado a la memoria del corralillense insigne, quien muriera en La Habana, sin dejar descendencia.

20 de Mayo de 1902: Un hijo de Corralillo izó la bandera cubana

Rafael Izquierdo, el mambí de Corralillo. Obsérvese la terrible herida de machete que le desfiguró el rostro. (Cortesía Museo de Corralillo)

El 20 de mayo de 1902, Cuba pasó de colonia de España a neocolonia de Estados Unidos.

La fecha escogida tuvo relación directa con la caída en combate del Apóstol de la Independencia, José Martí, ocurrida en Dos Ríos el 19 de mayo de 1895, pues con su advenimiento se pretendía hacer cumplir el sueño inconcluso del Maestro de dotar a los cubanos de la República moral con todos y para el bien de todos.

Entre los mambises que participaron en el solemne momento estuvo un hijo de Ceja de Pablo, a quien le fuera otorgado el privilegio de izar la bandera cubana en el Castillo del Morro. Se trata del teniente coronel del Ejército Libertador Rafael Izquierdo Triana.

Un mérito incuestionable, muy poco conocido, que hoy las páginas de Vanguardia reviven a más de un siglo del memorable hecho.

INFANCIA, JUVENTUD Y LABORES CONSPIRATIVAS
Rafael Izquierdo Triana nació el 24 de octubre de 1874 en Ceja de Pablo, actual Corralillo; segundo hijo del matrimonio compuesto por  José Izquierdo, joyero y ebanista de profesión, y Nieves Triana, ama de casa y natural de Jaruco, La Habana.

De una despierta inteligencia y acomodada posición económica, cursó sus estudios primarios en su poblado natal y el bachillerato en Colón, provincia de Matanzas, donde compartió pupitre con otros corralillenses, entre los que se encontraban los hermanos Marcos y Pedro Aguirre, con quienes participaría en la gesta independentista de 1895.

En 1893 matricula Anatomía en la Universidad de La Habana y conspira contra España desde la farmacia La Occidental, junto a sus amigos de infancia Marcos y Pedro Aguirre, y el habanero Horacio Ferrer, entre otros.

A finales de septiembre de 1895 se levanta en armas en su pueblo natal y marcha a la manigua bajo las órdenes de Marcos Aguirre. De un documento original mecanografiado que existe en el Museo Municipal de Corralillo extraemos la versión que el propio protagonista diera del hecho:

«El 25 de septiembre de 1895 salimos de Corralillo, hijos todos de ese pueblo. Marcos Aguirre y Díaz, estudiante muy notable de la Facultad de Farmacia hacía de jefe, designado por todos […] bien armados, porque con anticipación habíamos sacado del propio pueblo 22 tercerolas y 2 mil tiros para unos 30 que eran los comprometidos, que si no acudieron a la cita todos, más o menos cumplieron su deber.

«Con este número recibimos las órdenes de presentarnos  a la Brigada de Sagua que tenía por jefe al brigadier Cortiña. A Marcos Aguirre le dieron nombramiento de capitán; a Rafael Izquierdo, teniente. Pocos días después nos encontramos con el brigadier Francisco Pérez, jefe de la brigada Colón, donde quedamos definitivamente incorporados.»

DE TENIENTE A COMANDANTE

Varias fueron las acciones combativas de Rafael Izquierdo, quien las enumera en el  documento mecanografiado que atesoran y cuidan las trabajadoras del Museo de la localidad.

Del Diario de Izquierdo Triana son estas palabras:«Con el brigadier Pérez tuvimos dos encuentros en los que tuvimos un muerto y tres heridos. Pasados algunos días recibimos órdenes de incorporarnos a la columna invasora del general Maceo, si mal no recuerdo lo hicimos en el campamento Cabeza de Faro el 19 de diciembre. El 20, en El Colmenar la columna invasora sostuvo combate con una columna enemiga y los generales Gómez y Maceo propusieron una carga al machete que dejó en nuestro ánimo un recuerdo imperecedero, pues se efectuó al acorde del Himno Invasor, era la primera vez que nos encontrábamos en esos lances. Al día siguiente por la mañana, 21 de diciembre, tomamos parte de un pequeño fuego con unos cuantos soldados en la finca El Desquite. Recibida la orden de cargar […] vimos que Juan Guillén traía montado delante dando tumbos de su cabeza de un lado a otro, ya sin vida y con un balazo en la frente al compañero de la infancia, al hermano de la guerra, Marcos Aguirre y Díaz. Con nuestras manos cavamos su fosa, este fue el primer muerto de nuestro escuadrón en la guerra […]. Ese mismo día recibimos la orden de atacar un fuerte, tuvimos un herido y un muerto.»

Poseía  el grado de capitán del Ejército Libertador, poco tiempo después sería ascendido a comandante.

MACHETEADO Y DADO POR MUERTO

En abril de 1896, Rafael Izquierdo Triana sufre la mayor tragedia de su vida. Sorprendido el campamento por tropas españolas, quedó casi solo y fue terriblemente macheteado por la Guardia Civil, quien lo da por muerto y lo deja tirado en el camino; pero dejemos al protagonista narrar su odisea, como la calificara el coronel Horacio Ferrer en su libro Con el rifle al hombro:

«El día 9 de abril del 96 fui designado jefe del día del campamento del brigadier Pérez, compuesto de unos 200 hombres acampados  en el antiguo ingenio La Fermina. Por la tarde […] sentí los primeros tiros de un fuego que luego se generalizó con alguna intensidad […] se iniciaba una carga al machete, di las instrucciones que creí oportunas en el caso. […] mis hombres, compuestas por unos 40 armados y desarmados y desarmados ya estaban tomando parte en el combate.

«Hasta que solo quedamos un niño nombrado Aniceto Hernández, que estoy seguro no rebasaba los 14 años, y yo, que comenzamos a retirarnos. Mi caballo estaba cansado y no encontraba modo de animarlo para que aligerara el paso […] se le encasquilla el arma que portaba Aniceto, quien me instaba a que montara en su caballo. Comprendiendo que eso sería el sacrifico inútil de los dos le ordené seguir dispuesto a todo.

«La Guardia Civil, que hasta ese momento estuvo a raya, dándose cuenta avanzó decididamente. Aniceto todavía pudo ver cuando recibí el primer golpe, aún en mi caballo. Lo que pasó después solo tres guardias civiles y yo lo presenciamos.

«Ya en el suelo, con nueve heridas de filo y cinco de punta de machete, al parecer un oficial que llegaba en esos momentos les dijo: «No veis que ese ya es un muerto. Dejadlo.»

«Yo también lo creí en ese momento —continúa Izquierdo Triana su escalofriante relato—, no pensé en más nada que en mi madre. Sentí una fatiga que creí era la muerte […]. No sé cuánto tiempo estuve en ese estado, que creo duró mucho. Al despertar observé que de mi brazo izquierdo salían dos chorros de sangre y que la mano colgaba por un pedazo de tirilla y que los dedos de la mano derecha se bamboneaban medio desprendidos.

«[…] amando la vida aún, como no la había amado nunca traté de esconderme. Al siguiente día, por la tarde, seguí caminando llegando a una casa donde me atendieron y me llevaron más tarde a otra donde permanecí cinco días.

«Vino el comandante de sanidad Duque y me encontró con los mismos vendajes debajo de los cuales salían los bichos libremente. Yo me había sacado 21 de la boca, de la herida que tengo en ella. «En camilla, con grandes penas, me cruzaron por la Ciénaga de Zapata, por la zona de Jagüey, llegando al Soplillar el 21 de mayo, donde se encontraba el brigadier Pancho Pérez con una herida en una de las rodillas. La primera cara que vi allí fue la de Aniceto bañada en lágrimas. Hacía poco que el brigadier Pérez me había propuesto para comandante y por las heridas me propuso para teniente coronel […]». Sigue leyendo 20 de mayo 1902: Un hijo de Villa Clara izó la bandera

Fidel: La insostenible posición del imperio

Nadie puede asegurar que el imperio en su agonía no arrastre al ser humano a la catástrofe.

Como se sabe, mientras exista la vida de nuestra especie, toda persona tiene el deber sagrado de ser optimista. Éticamente no sería admisible otra conducta. Recuerdo bien que un día, hace casi 20 años, dije que una especie estaba en peligro de extinción: el hombre.

Ante un selecto grupo de gobernantes burgueses aduladores del imperio, entre ellos el de inmensa mole bien alimentada, el alemán Helmut Kohl, y otros por el estilo que hacían coro a Bush padre -menos tenebroso y enajenado que su propio hijo W. Bush-, no podía dejar de expresar aquella verdad que veía muy real, aunque todavía más lejana que hoy, con la mayor sinceridad posible.

Al encender el televisor aproximadamente a las 12 y 15 del medio día, porque alguien me dijo que Barack Obama pronunciaba su anunciado discurso sobre política exterior, presté atención a sus palabras.

No sé por qué a pesar de los montones de despachos y las noticias que escucho diariamente, en ninguno vi que el sujeto hablaría a esa hora. Puedo asegurar a los lectores que no son pocas las tonterías y mentiras que, entre verdades dramáticas y hechos de todo tipo, leo, escucho, o veo en imágenes todos los días. Pero este caso era algo especial. ¿Qué iba a decir el tipo a esa hora en este mundo agobiado de crímenes imperiales, masacres o aviones sin piloto lanzando mortíferas bombas, que ni siquiera Obama, ahora dueño de algunas decisiones de vida o muerte, imaginaba cuando era estudiante de Harvard hace solo unas decenas de años?

Nadie suponga, desde luego, que Obama es dueño de la situación; solo maneja algunas partes importantes que el viejo sistema en su origen otorgó al “Presidente Constitucional” de Estados Unidos. A estas alturas, después de 234 años de la Declaración de Independencia, el Pentágono y la CIA conservan los instrumentos fundamentales del poder imperial creado: la tecnología capaz de destruir al género humano en cuestión de minutos, y los medios para penetrar esas sociedades, engañarlas y manipularlas impúdicamente el tiempo en que necesiten hacerlo, pensando que el poder del imperio no tiene límites. Confían en manejar a un mundo dócil, sin perturbación alguna, todo el tiempo futuro.

Es la idea absurda en que basan el mundo del mañana, bajo “el reino de la libertad, la justicia, la igualdad de oportunidades y los derechos humanos”, incapaces de ver lo que en realidad ocurre con la pobreza, la falta de servicios elementales de educación, salud, empleo y algo peor: la satisfacción de necesidades vitales como alimentos, agua potable, techo y otras muchas.

Curiosamente, alguien puede preguntarse por ejemplo ¿qué ocurrirá con los 10 mil muertos por año que ocasiona la violencia derivada de las drogas, fundamentalmente en México, a lo que se pueden añadir los países de Centroamérica y varios de los más poblados del sur del continente?

No albergo intención alguna de ofender a esos países; el propósito es solo señalar lo que ocurre a los demás casi diariamente.

Una pregunta sí hay que hacerla casi de inmediato: ¿qué pasará en España donde las masas protestan en las ciudades principales del país porque hasta el 40% de los jóvenes están desempleados, para citar solo una de las causas de las manifestaciones de ese combativo pueblo? ¿Es que acaso van a iniciarse los bombardeos a ese país de la OTAN?

Sin embargo, a estas horas, a las 4 y 12 p.m., no ha sido publicada la bendita versión oficial en español del discurso de Obama.

Espero me excusen por esta improvisada Reflexión. Tengo otras cosas de las cuales ocuparme.

Fidel Castro Ruz
Mayo 19 de 2011
4 y 16 p.m

Homenaje a Marta Anido en sus 80

El Presidente del Gobierno, Alexander Rodríguez Rosada, felicita a Marta. A su lado, Julio Ramiro Lima Corzo, primer secretario del Partido en Villa Clara.

Marta Anido Gómez Lubián, una santaclareña de estirpe martiana, arribó este 19 de mayo de 2011 a sus 80 años de edad, coincidente con el aniversario 116 de la caída en combate del Héroe Nacional de Cuba, José Martí.

Por motivo de tan especial acontecimiento, la activa promotora cultural, fundadora de la primera y única academia de ballet con que ha contado Santa Clara, recibió el merecido homenaje de las principales autoridades políticas y administrativas de Villa Clara.

Julio Ramiro Lima Corzo, dialoga con Marta Anido.

En sus palabras de elogio a Marta -nombre y altruismo a la altura de la Benefactora de la Ciudad-, Julio Ramiro Lima Corzo, primer secretario del Partido en la provincia expresó:

“A nombre del pueblo de Villa Clara, la dirección del Partido y el Gobierno queremos homenajearla por sus 80 años. Ocho décadas de trabajo y lucha por esta ciudad, defendiendo la identidad del santaclareño con ese espíritu que habla de su eterna juventud, pues la juventud es un estado de ánimo, y usted Marta, con sus deseos de luchar, aún es muy joven y eso, creo, es lo más importante.

“Por tanto, en día tan especial para todos los cubanos y en especial para usted, le reiteramos nuestras felicidades.”

También el Presidente del Gobierno, Alexander Rodríguez Rosada, presente en el agasajo a la santaclareña nieta de mambises y mambisa ella misma en la lucha contra la dictadura de Batista, aprovechó para darle el beso en representación de una ciudad y provincia, que tienen en alta valía la labor cultural de la ahora octogenaria mujer, quien confesó mantener los mismos deseos y el mismo ímpetu que cuando tenía sus 18 primaveras, y caminaba llena de sueños por las calles de su querida ciudad.

Con la humildad característica, la ferviente martiana agradeció el gesto de las autoridades villaclareñas y significó que toda su vida ha trabajado llamada por el deber, nunca obligada por nada, y rememoró pasajes de vida antes de 1959 cuando realizó una labor precursora de trabajo comunitario, al vincular el ballet con las niñas y niños pobres de Santa Clara. Sigue leyendo Homenaje a Marta Anido en sus 80

Martí: su muerte en Dos Ríos

Uno de los sucesos de la historia de Cuba más trascendentes, guarda relación con la muerte de José Martí, ocurrida el 19 de mayo de 1895, y que todavía a 116 años, suscita opiniones encontradas e interés investigativo y periodístico.

¿Premonición? ¿Suicidio romántico? ¿Arresto temerario? ¿Inexperiencia guerrera? ¿De cara al sol? ¿Descuido de  Gómez? ¿Solo o acompañado?

No resulta posible despejar todas las interrogantes. Buscaremos un acercamiento a algunas, para concentrarnos en un  estudio realizado por  estudiantes de la Universidad Médica de Villa Clara Dr. Serafín Ruiz de Zárate Ruiz, que profundiza en las consideraciones médico-legales de la muerte del Héroe Nacional cubano.

¿Premonición? Sí, aunque como expresara el propio Martí, sabía que la muerte no era verdad cuando se había cumplido bien la obra de la vida.

¿Arresto e inexperiencia guerrera? También, pues resultaría el primer y único combate del Mayor General del Ejército Libertador José Martí Pérez.

¿De cara al sol? Afirmativo, a pesar de que ese infausto día había llovido mucho y el sol no brillaba como de costumbre. No obstante, quien duda de que el poeta cumplió su sueño: “Yo soy bueno y como bueno moriré de cara al sol”.

¿Descuido de Máximo Gómez? A pesar de la sorpresa: No. El veterano general mambí le pidió a Martí “retirarse hacia atrás, que aquel no era su puesto”, orden a la que el Apóstol hizo caso omiso y, montado en Baconao, el brioso caballo blanco obsequio de José Maceo, soltó bridas en busca del enemigo para caer abatido a balazos.

¿Solo o acompañado? Con Ángel de la Guardia, pues su ayudante, Ramón Garriga, había sido relevado de esas responsabilidades para servir como enlace directo entre los generales Gómez y Masó.

No obstante, cotejos de varias versiones hacen suponer que las características del terreno, con pastizales altos, impidieron al joven De la Guardia estar a su lado en los precisos instantes en que recibiera los disparos mortales.

¿Existieron pruebas médico-forenses que confirmaron su muerte? Sí, y aquí desempeña un papel significativo la investigación de varios egresados ya de la Facultad de Medicina villaclareña, titulada: “Consideraciones médico-legales de la muerte de José Martí”.

De acuerdo con las indagaciones de estos galenos, los españoles conocieron de antemano la presencia de Martí entre los mambises, pues horas antes habían hecho prisionero a uncubano, de apellido Chacón, quien era portador de una nota de puño y letra del Apóstol, con el encargo de comprar mercancías en la tienda de Ventas de Casanova. Sigue leyendo Martí: su muerte en Dos Ríos