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humoristas de Cuba pintan mural por la paz y contra el terrorismo

Caricaturistas del país se reunieron este 21 de abril en Santa Clara para iniciar el mural colectivo por la paz y contra el terrorismo. (Foto: Ramón Barreras Valdés).
Caricaturistas del país se reunieron este 21 de abril en Santa Clara para iniciar el mural colectivo por la paz y contra el terrorismo. (Foto: Ramón Barreras Valdés).
A las cinco de la tarde de este martes 21 de abril, comenzó en Santa Clara la confección de un mural dedicado a la paz y contra el terrorismo por un grupo de caricaturistas del colectivo Melaíto, del periódico Vanguardia, acompañado de prestigiosos humoristas gráficos del país, invitados especialmente para la ocasión.

Ubicado en la carretera Central, esquina Virtudes, al costado de la Terminal de Ómnibus Intermunicipal de la capital de Villa Clara, el mural reflejará la manera especial con que los humoristas cubanos asumen temas tan serios como la paz mundial y ese flagelo mundial en que se ha convertido el terrorismo.

Allí mismo, con similar temática, existió otro mural pintado por los integrantes de Melaíto hace algunos años, que ya deteriorado por el paso del tiempo, se decidió sustituirlo por una nueva obra colectiva.

Al igual que en la ocasión anterior, uno de los 17 paños que integra el extenso mural está dedicado expresamente al Héroe de la República de Cuba Gerardo Hernández Nordelo, caricaturista como ellos, y comprometido durante la recién concluida Bienal Internacional de San Antonio de los Baños a venir a Santa Clara a llenar el espacio a él reservado.

Con la rapidez y calidad que les caracteriza, apenas una hora después de iniciado el trabajo eran ya visibles las obras de los artistas presentes.

Adam iglesias
Adam iglesias
Adam Iglesias, director del suplemento humorístico DDT, mostraba su talento en una obra denuncia a la carrera armamentista.

Martirena, líder actual del colectivo Melaíto, esbozaba un concepto universal, expresado en un niño que hojea el convulso mundo que le tocó vivir; en tanto Roland dibujaba los contornos de un tanque de guerra, abastecido del petróleo que tanto ambicionan las potencias guerreristas, mientras la muerte salía victoriosa por el tubo de escape de la mortífera y destructiva arma.

Alfredo Martirena
Alfredo Martirena

Otros que daban las primeras paletadas a sus dibujos eran Ramiro Zardoya, Zardoya, editor de La Ubre, suplemento humorístico de La Calle del Medio; Osvaldo Gómez, Osval, humorista avileño; el trinitario Ramsés Morales, Ramsés; y el cienfueguero Ángel Fernández, Andez.

También afilaban sus pinceles y brochas, Adalberto Linares, Linares, de Melaíto, y ganador de varios premios en la recién finalizada Bienal del Humor de San Antonio de los Baños; los colaboradores Javier y Feddor, casi integrantes de la plantilla del Melaíto, y dos jóvenes del Taller de Humorismo que lleva adelante Roland en la Casa de Cultura Juan Marinello, de Santa Clara: Ernesto Alejandro Cárdenas y William Farías.

La paloma de la paz, pintada por Lacoste, humorista de Palante.
La paloma de la paz, pintada por Lacoste, humorista de Palante.

Según declaraciones de Alfredo Martirena, coordinador principal del proyecto, trabajarán hasta el jueves para avanzar lo más posible, a la espera de la llegada de Gerardo, para que pinte cuando pueda venir a la ciudad la parte del mural a él asignada.

En sus palabras no faltó el reconocimiento a Pedro Méndez, director fundador de Melaíto, y artífice de los murales anteriores pintados y donados de manera gratuita a la ciudad por el prestigioso colectivo.

Por lo tanto, Pedro también tendrá su impronta en dicha obra de arte: «Habrá un paño dedicado a sus caricaturas», afirmó Martirena.

PREMIO 26 DE JULIO EN PRENSA ESCRITA: NARCISO FERNÁNDEZ RAMÍREZ, DE VANGUARDIA

 

8 julio, 2014 por verbiclara

Narciso

Nos regocijamos en el periódicoVanguardia, de Villa Clara, porque nuestro colega Narciso Fernández Ramírez obtuvo el Premio 26 de Julio en prensa escrita con el artículo«Agustín Anido Artiles, la cultura como un deber». ¡Muchas felicidades!

De nuestra provincia, además: Abel Falcón Curí fue galardonado por dos trabajos radiales, el reportaje En busca de la maldita culpa y en información con Fuga de alcohol en los hospitales de Santa Clara. El lauro en crónica recayó en Minoska Cadalso Navarro, corresponsal de Radio Rebelde, conEl reparador de corazones rotos, dedicado al cirujano cardiovascular Álvaro Lagomasino. De los reconocimientos que entrega la Editorial de la Mujer, Dalia Reyes Perera obtuvo premio con el reportaje San Vicente de Paúl, donde se canta a la esperanza. Mientras, Freddy Espinosa Martínez, de Radio Caibarién, ganó mención con Los 91 años de Esther Borja.  Las menciones recayeron en Miguel Ángel Montero Rivero, con el reportaje Adela, bien vale un corrido, sobre el primer transexual de Cuba delegado al Poder Popular. Bertha Pulido Francia consiguió mención en información con Cinco libras de piedras en una vejiga. (Tomado deVanguardia)

La noticia en detalles en Cubaperiodistas:

Dan a conocer los premios y menciones del Concurso Nacional de Periodismo 26 de Julio 2014

Los premios y menciones del Jurado del Concurso 26 de Julio-2014 en las categorías de Prensa Escrita, Radio, Televisión, Fotografía y Periodismo Digital, así como el Premio Especial de la Mujer, fueron dados a conocer en conferencia de prensa en la tarde del viernes en la Casa de la Prensa.

El Jurado, que estuvo presidido por Ismary Barcia e integrado por otros 23 profesionales,  analizó en el curso de esta semana 831 trabajos que se presentaron al certamen. Por su participación se destacaron los medios de prensa de Cienfuegos, Pinar del Río, Ciego de Ávila y Granma. Entre los medios nacionales, el diario Granma.

La presidenta del Jurado destacó en la información a la prensa dos aspectos: 1) el abordaje de temas candentes de la realidad cubana en los diferentes soportes, y 2) la afluencia mayoritaria de jóvenes profesionales en el concurso, muchos de los cuales recibieron premios y menciones.

A continuación los premios y menciones otorgados en cada categoría:

PRENSA ESCRITA

El jurado de prensa escrita, presidido por Magali García Moré, e integrado por María Grant González, Zenaida Ferrer Martínez, Alberto Rodríguez Fernández, Reynaldo Cedeño Pineda, Víctor Joaquín Ortega Izquierdo, Juana Carrasco Martin, José Alejandro Rodríguez Martínez y Elson Concepción Pérez, luego de analizar los trabajos en concurso en seis géneros periodísticos, y colegiar las propuestas de premios y menciones, consideró otorgar:

INFORMACIÓN

Premio:  «César Valdés: Se retira uno de los buenos», de Michel Contreras González, de Cubadebate

Menciones:  «¿Se acaba la piedra en Nieves Morejón?», de Carmen Bernarda Rodríguez Pentón, del periódico Escambray, Sancti Spiritus.

«Construyen una casa que desafía la gravedad en Las Tunas», de José Armando Fernández Salazar, de la AIN, Las Tunas

COMENTARIO

Premio: «Distinguir también discrimina», de Mayra García Cardentey, del periódico Guerrillero, Pinar del Río

Menciones: «Dos guaperías bien diferentes», de Carlos Enrique Morales Valido, de la agencia Prensa Latina.

“La cuenta y el salario”, de Yolanda Molina Pérez, del periódico Guerrillero, Pinar del Río.

REPORTAJE

Premio:  «Arrugas de más», de Yudith Madrazo Sosa y Alexis Pire Rojas, del periódico Cinco de Septiembre, Cienfuegos.

Menciones:  «Enseñanza de la Historia: Clío al desnudo», de Yohana Amelia Lezcano y Emilio L. Herrera Villa, de la revista Bohemia.

                        «Consumo de alcohol: Cubanos entre líneas», de Yohana Lezcano y Vladia Zulia Rubio Jiménez, de la revista Bohemia.

ARTÍCULO

Premio: «Agustín Anido Artiles: La cultura como un deber», de Narciso Armando Fernández Ramírez, del periódico Vanguardia, Villa Clara

CRÓNICA

Premio:  «El cartero nunca llama dos veces», de Mayra García Cardentey, corresponsal del periódico Juventud Rebelde.

Menciones: «Barbera»,  de Félix Témerez Martínez, del periódico Guerrillero, Pinar del Río

«Derrame de verdad», de Katia Siberia García, periódico Invasor, Ciego de Ávila

ENTREVISTA

Premio: «La película de Gerardo»,  de Katia Siberia García, del periódico Invasor, Ciego de Ávila

Menciones: «César Valdés: “He sido honesto para con el arbitraje”», de Michel Contreras González, de Cubadebate

«Nunca he sido un simulador», de Enrique Santiago Ojito Linares y Arelys García Acosta, del Periódico Escambray, de Sancti Spíritus.

«Beatriz Maggi o la fecunda levitación», de Mario Cremata Ferrán, de la revista Opus Habana.

TELEVISIÓN

El jurado de televisión, presidido por Irma Cáceres, e integrado también por Freddy Moros y Abdiel Bermúdez, luego de analizar 141 trabajos periodísticos en siete categorías, decidió otorgar los siguientes premios y menciones:

INFORMACIÓN

Premio: «Expo Aquí no vive nadie», de la periodista Mayara Hernández Infante, de TV Yumurí, Matanzas.

Menciones:  «Cangrejos rojos en Ciénaga de Zapata», de la periodista Eliane Táboas Merino, de TV Yumurí, Matanzas.

                      «Despedida de la plataforma», de la periodista Yairis Hernández Rodríguez, de TV Yumurí, Matanzas.

COMENTARIO

Premio: «CSI y la subversión», del periodista Yosvany Albelo Sandarán, de TV Yumurí, Matanzas.

Menciones: «Una isla no tan joven», del periodista Noel Otaño, de Islavisión, Isla de la Juventud.

“¿Derechos y deberes?”, del periodista Henry Godínez Rodríguez, de Televisión Avileña, de Ciego de Ávila.

REPORTAJE

Premio: «Cuba Dice: Leyes migratorias», de los periodistas Talía González y Boris Fuentes, del Sistema Informativo de la Televisión Cubana.

Menciones: «La volanta y la energía renovable», de la periodista Madelaine Alarcón, de Audiovisuales Niquero, Granma.

«Dueños de precios», de la periodista Damarys Leyva Feijoó, de Perlavisión, Cienfuegos.

ENTREVISTA

Premio: «Jesús, la suerte, la vida», de la periodista Marel González Escobar, de Tele Cristal, Holguín.

Menciones: «Palabras de un amigo», del periodista Ángel Bermúdez, de Perlavisión, Cienfuegos.

«Asiento reservado: Roberto Chile», de las periodistas Yamila Nápoles y Cristina Escobar, del canal Educativo 2.

CRÓNICA

Premio: «Punta Alegre, entre el silencio y el mar», de la periodista Saili Sosa Barceló, de Televisión Avileña, Ciego de Ávila.

Menciones: «Oficio de bailarina»,  del periodista Yosley Carrero, Sistema Informativo de la Televisión Cubana.

«El último samurái», del periodista Noel Otaño, de Islavisión, Isla de la Juventud.

DOCUMENTAL

Premio: «182 Km»,  del periodista Anolvis Cuscó Tarradel,  de Tele Turquino, Santiago de Cuba.

Mención: «Otra historia que contar», del periodista Juan Gabriel Gordín y los estudiantes de periodismo Arianna Guerrero y Vangil Saínz, de Tele Cristal, Holguín.

Mención especial: «Justicia en Londres», del realizador Roberto Chile, de La Habana

PROGRAMA INFORMATIVO

Premio: (Desierto)

Menciones: «Noticiero: En Directo»,  de la realizadora Yainet Borrero Muñoz, de Telemayabeque, Mayabeque.

«Noticiero: Todo Noticias», de la periodista Inés Castro Machado, de Audiovisuales Niquero, Granma.

RADIO

El Jurado de Radio, presidido por  Ana Teresa Badía Valdés, e integrado por Alina Cabrera Domínguez y Alexander Jiménez Díaz, evaluó los materiales y se decidió otorgar los siguientes premios y menciones:

INFORMACIÓN

Premio: “Caso: Fuga de alcohol”, Abel Falcón Curí.  CMHW. Villa Clara.

Mención: “Cinco libras de piedras en una vejiga”, de Berta Pulido Francia. CMHW. Villa Clara.

ENTREVISTA

Premio: “Cuba en el corazón de un Maná”, Giselle Escalante Martínez.  Radio 26. Matanzas.

Menciones:  “Valentía de mujer”, de Giselle Ávila, de Radio Artemisa.

“Esclava en su propio hogar”, de Yaumara Hernández Fernández, de Radio Chambas, en Ciego de Ávila.

REPORTAJE

Premio: “En busca de la maldita culpa” (Serie)Abel Falcón Curí.  CMHW. Villa Clara.

Mención: “Adela bien vale un corrido”, de Miguel Ángel Montero Rivero, de CMHW, de Villa Clara.

COMENTARIO

Premio:  “Lecciones que se aprenden”, Carlos Luis Molina Labrador. Radio Mayabeque.

Mención:   “Un dolor de cabeza llamado Ortografía”, de Alberto Ajón, de Radio Reloj.

CRÓNICA

Premio: “El reparador de corazones rotos”,  Minoska Cadalso Navarro, de Radio Rebelde.

Mención:   “Fotos de familia”, de Carlos Luis Molina Labrador. Radio Mayabeque.

DOCUMENTAL Y PROGRAMAS INFORMATIVOS

Premio de Documental: “Cuando la justicia se llame libertad”, Andy Duardo Martín. Radio Mayabeque

Premio de programas informativos: DESIERTO

FOTOGRAFÍA

El jurado de fotografía integrado por Alberto Borrego, Gilberto Rabassa y Marcelino Vázquez, confirieron los siguientes premios y menciones:

FOTO INFORMATIVA

Premio: Yaimí Ravelo, del periódico Granma por su trabajo Marcha, de gran valor estético, fuerza e información.

FOTORREPORTAJE

Premio: Agustín Borrego Torres, del periódico Trabajadores, por “El primer día de clases”, excelente reportaje gráfico.

ENTREVISTA

Premio: René Pérez Massola, del periódico Trabajadores por su obra Luis Carbonell, maestro infinito, de altos valores estéticos e impacto visual.

Mención especial:  Juan Pablo Carreras, de la corresponsalía de la AIN en Holguín, por  la obra Vladimir Malakhov, de gran belleza expresiva y modernidad.

El jurado otorgó el Premio de Fotografía Fernando Chenard Piña al colectivo de fotorreporteros del periódico Trabajadores por la calidad. Participación y cantidad de obras presentadas, todas de elevado nivel profesional, alto contenido informativo y uso adecuado del encuadre y la utilización de la luz.

PERIODISMO DIGITAL

El Jurado de Periodismo digital, integrado por Fidel Alejandro Rodríguez, Javier Sanzo e Iroel Sánchez, evaluó 56 trabajos presentados, y decidió otorgar:

Premio: “15 años de injusticia”, del equipo de Juventud Rebelde, integrado por Isairis Sosa, Yuliet Gutierrez, Liliana Molina, Pedro Govea y Liosdany Muñoz, una compilación sobre el caso de los Cinco.

PREMIO ESPECIAL DE LA MUJER

El Jurado, integrado por Iraida Campo, Sara Más y Gladys Egües, otorgó los siguientes premios y menciones:

PRENSA ESCRITA

Premio: “Lo que necesita ella”, de Daicar Saladrigas González, del periódico Adelante, Camagüey

Menciones: “Al lado oscuro de la convivencia”, de Ileana Sifonte León, periódico Invasor, Ciego de Ávila

“Soy mujer de retos”, de Tamara Rendón Portelles, del periódico Escambray, Sancti Spíritus

RADIO

Premio: “San Vicente de Paúl donde se canta a la esperanza”, de Dalia Reyes, de CMHW, Villa Clara

Mención: “Los 91 de Yeyé”, de Julio Freddy Espinosa, de Radio Caibarién, Villa Clara

TELEVISIÓN

Premio: “Una vez a la semana”, de Yamila Napolés y Cristina Escobar, del Canal Educativo 2 (entrevistas realizadas a Magaly García Moré y Loly Estévez).

Cubaperiodistas

 

Muestra fotográfica dedicada al Che

El artista muestra su obra-Perfecto Romero fue un gran amigo de Korda, y como él, un excelente fotógrafo.

Korda, inmortalizó al Che con la fotografía más publicitada del siglo XX. Perfecto alcanzó la perfección en el oficio al lado del Comandante Guevara, con quien anduvo desde que se alzó en octubre de 1958 en la serranía del Escambray hasta finales de 1964.

images1 - copiaSuyas son fotos emblemáticas del Guerrillero Heroico desde sus días de la Campaña de Las Villas hasta las de sus continuos viajes por toda Cuba en su condición de ministro.

images5 - copia

 

Así Perfecto Romero lo retrató montado en un mulo en el Escambray; brazo en cabestrillo en Placetas; negociador de la rendición batistiana en la Batalla de Santa Clara.

 

 


images9También en su condición de jefe de la fortaleza de la Cabaña en los primeros días de enero de 1959, en aquel famoso juego de pelota entre Barbudos y en miles de ocasiones más.

“Era el Che un hombre fácil de fotografiar, pues su personalidad era tan fuerte que se reflejaba en sus fotos”, ha afirmado el reconocido artista del lente, que hoy expone su obra en Santa Clara. Un homenaje suyo al aniversario 86 del natalicio de su querido e inolvidable jefe, precisamente en el complejo escultórico que lleva su nombre y custodia sus restos inmortales.

A Santa Clara, vino este casi octogenario fotógrafo, nacido en Falcón el 25 de enero de 1936, y desde 1987 trabajador incansable en Palante, luego de haber sido fundador de Verde Olivo. Y en la Plaza de la Revolución Comandante Ernesto Che Guevara, expone una parte de su excelente obra para beneplácito de los villaclareños.

images.5jpg - copiaSon fotos de una alta calidad artística y, sobre todo, fragmentos de una épica revolucionaria que su lente acucioso dejó para la posteridad. Una posibilidad única de acercarnos a los tiempos fundacionales de la Revolución Cubana y a la recia personalidad del Comandante argentino-cubano, la que Perfecto Romero supo reflejar como pocos.

Premio Nacional de Periodismo José Martí, tiene este sencillo artista de la fotografía el mérito adicional de ser considerado también el fotógrafo de Camilo Cienfuegos, pues buena parte de las mejores fotos que se conservan del Héroe de Yaguajay salieron de su cámara.

De igual manera tuvo el honor de fotografiar miles de veces a Fidel y de reportar el viaje al cosmos de Arnaldo Tamayo y Yuri Romanenko.

Agustín Anido Artiles, un santaclareño amante de la cultura

La familia constituye el núcleo esencial de cualquier sociedad. De una ilustre familia santaclareña procedía Agustín Anido Artiles, uno de los prohombres de mayores aportes a la vida cultural de su época, cuya significación resulta poco conocida y apreciada en los días de hoy, cercano al aniversario 325 de la fundación de la Gloriosa Santa Clara.Nacido el 11 de enero de 1903, Agustín fue el segundo hijo del matrimonio de Agustín Anido Estrada y Amparo Artiles Alemán, entre cuyos ascendientes estaban patriotas y hombres de bien. Sus hermanos fueron: Arturo (abogado), Alfredo (médico laboratorista), Alberto (estomatólogo), Armando (Ciencias Comerciales), Merceditas (profesora de piano) y Clara Amparo (maestra de kindergarten). De amplia cultura y trato distinguido, tuvo una vida activa en pro del saber y el bienestar de su ciudad, en la que vivió hasta su deceso, el domingo 15 de agosto de 1965, víctima de cáncer, a la edad de 62 años.

 

Durante una visita suya en 1963 a la República Popular China, de la que regresó ya enfermo.

Pediatra de prestigio, pedagogo de renombre, rector de la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas (1954-1957), músico de fino oído y manos hábiles para el piano y meteorólogo brillante, eso y mucho más fue Agustín Anido, pues a ese saber casi enciclopédico, hay que agregar su devoción de esposo fiel a una mujer de piel negra –en su momento tuvo que enfrentar tabúes y prejuicios de una sociedad que no aceptaba ese tipo de relaciones–, a la cual siempre amó y con quien tuvo cuatro hijos, que hoy siguen el ejemplo de tan ilustre padre.

Cultivó la amistad de muchos intelectuales cubanos de la época. En sus tiempos de rector, el capitán del Ejército Rebelde y eminente geógrafo Antonio Núñez Jiménez, profesor universitario en esa época, lo recordaba con mucho cariño, y Cintio Vitier, en ocasión de su investidura como Doctor Honoris Causa de la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas, el 28 de diciembre de 1999, no dejó de mencionarlo, pues allí había trabajado su padre, el filósofo Medardo Vitier, quien en el mandato de Agustín Anido también recibió esa importante distinción honorífica.

MÉDICO PEDIATRA Y MÚSICO DE FINA SENSIBILIDAD

Tras cursar la escuela pública en su natal Santa Clara, bajo la pupila de su tía Marina Anido, quien fungía como directora, demostró su capacidad e inteligencia como estudiante aventajado en el Instituto de Segunda Enseñanza. Su vocación por la Medicina lo llevó a matricularse en la Universidad de La Habana, carrera que culminó con notas sobresalientes.

De regreso a su ciudad se estableció como médico pediatra, profesión en la que pronto ganó prestigio y respeto. Su hija Teresita Anido del Pino relató una curiosa anécdota en entrevista realizada por la máster Mayra Pascual Fernández, autora de la investigación titulada «Agustín Anido Artiles, hombre íntegro, médico, rector y meteorólogo eminente»: «Contaba mamá que en una ocasión fue a la capital una señora con su hijo y al preguntarle el médico que la atendió de dónde eran y ella responderle que de Santa Clara, el médico le dijo: “Señora ha hecho gastos innecesarios al traerlo hasta la capital, si ustedes tienen al doctor Anido Artiles, uno de los mejores pediatras que he conocido”».

Fue médico interno en el hospital San Juan de Dios, hoy hospital universitario Celestino Hernández Robau; director del dispensario El Amparo, jefe de Servicios de Emergencia, médico de la Colonia Infantil, presidente del Patronato del hospital San Juan de Dios y presidente del Colegio Médico Municipal de Santa Clara.

Su fina sensibilidad y la cultura heredada de su familia le permitieron también incursionar con soltura en la música, la que siempre tomó como un entretenimiento, pero a la que llegó a dominar y entender. Una anécdota de sus años mozos quedó recogida en la revista Islas, en un artículo titulado «Agustín Anido y Samuel Feijóo, creadores de un himno universitario», de Ana Hurtado de Mendoza Borges y Félix Julio Alfonso López: «El doctor Anido, médico pediatra, fue al mismo tiempo un músico de Academia que se destacó por su destreza en el teclado, al punto de haber acompañado al piano al genial Enrico Caruso durante su presentación en el Teatro La Caridad de Santa Clara en 1923».

Un hecho hoy olvidado, pero de significación cultural y prueba de sus dotes musicales, fue la creación del himno universitario, con letra de Samuel Feijóo y música suya, que tuvo, además, el arreglo musical del maestro Agustín Jiménez Crespo, considerado el padre del sinfonismo en Santa Clara.

Estrenado en el Teatro Universitario el 24 de diciembre de 1959, en ocasión del primer aniversario del triunfo de la Revolución, víspera de las fiestas de Navidad, debería identificar a la UCLV a partir de entonces como parte de sus símbolos. Himno de inusual sentido y belleza, todavía es una incógnita por qué pasó inadvertido entonces, y hoy lo sigue siendo, «si se considera el prestigio y la valía intelectual de los autores de la letra y la música, así como los innegables valores de la pieza, que expresa en sus cuatro estrofas la esencia de la vida universitaria, su sentido de amor al estudio y a la sabiduría, unido al deber y compromiso social de sus estudiantes».1

METEORÓLOGO  BRILLANTE

También en esa esfera sobresalió el doctor Agustín Anido Artiles. En la acuciosa investigación de la máster Mayra Pascual Fernández, que reivindica esta figura de relieve para la cultura villaclareña, se afirma: «A partir de 1916 que ocurrió la muerte del sabio Don Julio Jover y Anido no hubo intento de dotar a Santa Clara de un Observatorio Meteorológico hasta 1930 que resurge en esta ciudad un estudioso y aficionado de la meteorología, Agustín Anido Artiles, que en sus comienzos le fue autorizado a montar y operar desde su domicilio en Maceo 60, la estación radio-telegráfica amateur CM6AO por la secretaría de comunicaciones. El 7 de Julio de 1936, emitido por el Gobierno Provincial y firmado por Gabino Gálvez, Gobernador Provincial, por resolución del ejecutivo fue designado encargado del Observatorio Meteorológico el Dr. Agustín Anido Artiles, siendo trasladado lo de su domicilio al Observatorio Meteorológico del Gobierno Provincial».2

 

En funciones de trabajo, en el Observatorio Meteorológico de la Universidad Central. (Fotos: Cortesía de Mayra Pascual Fernández e hijos de Agustín Anido Artiles)

A partir de entonces, y durante cerca de 30 años, su labor haría brillar esta ciencia en el territorio central del país. Por eso, al crearse la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas no fue casual, al contarlo como parte del claustro fundador, que allí se erigiera el departamento de Meteorología, donde  trabajaron: el primer auxiliar técnico Julio C. Reyes Domínguez, el segundo José Bueno Ruiz y, por último, el radiotelegrafista Alejo Lanier Valdés. Además, prestaron su valiosa colaboración los profesores de Geografía: doctores José M. Ruiz Miyar, Eduardo García del Coto y Antonio Núñez Jiménez.

Este departamento editó la revista técnica Cuadernos de Meteorología, que se enviaba a todos los centros afines a la investigación en el mundo entero, para llevar el mensaje de la ciencia que se hacía entonces en esa casa de altos estudios.

Cada día aparecía en El Villareño un parte acerca de la situación meteorológica de la provincia. A modo de ejemplo, reseñamos fragmentos del emitido el sábado 11 de agosto de 1956 ante el peligro de un ciclón tropical: «El ciclón Betsy ha penetrado ya en el mar Caribe debiendo encontrarse su centro a las 12 del día de hoy al Sur y bastante próximo a las Islas Guadalupe (…). Debe considerarse un ciclón con reducido diámetro aunque de extraordinaria intensidad por lo tanto sumamente peligroso (…) sin que constituya amenaza directa para tierra insular o continental alguna (…) próxima información a las 6 de la tarde. Departamento Meteorológico de la Universidad Central. Director».3

RECTOR HONESTO

Profesor fundador de la UCLV, formó parte desde los inicios del Consejo Universitario. En 1954 sustituyó al Dr. Pedro Camps i Camps como rector del centro, labor que desempeñó de manera honesta y consecuente hasta mediados de 1957, cuando cedió la alta investidura.

Época convulsa de la historia patria, de efervescencia revolucionaria y enfrentamiento a la dictadura de Fulgencio Batista, supo Agustín Anido estar a la altura de las circunstancias.

Refería el historiador Luis García, entonces también profesor universitario, que bajo su mandato se libró el amplio Movimiento de Reforma Universitaria para enfrentar la corrupción existente y desplazar el dominio dictatorial de uno de sus profesores, el doctor Modesto de Jesús Pineda Cabrera, quien fuera destituido de su cargo en la sesión extraordinaria que celebró el Consejo Universitario el 22 de mayo de 1956. Otros acuerdos adoptados en esos días por la depuración y democratización de la Universidad fueron el reingreso de los alumnos que habían sido expulsados del centro por haber intentado crear una Federación Estudiantil Universitaria y el de convocar a una asamblea general de estudiantes para dejar constituida la FEU y aprobar su reglamento.

 

El rector Agustín Anido Artiles en la apertura del curso 1956-1957.

La limpieza de su actuación queda recogida en un documento de inestimable valor, que pudiera considerarse el testamento político de su autor, fallecido al siguiente día de escribirlo, destrozado por una bomba. Elaborado el 25 de mayo de 1957 por Agustín Gómez-Lubián Urioste, Chiqui, en su condición de dirigente estudiantil y en representación del Bloque Universitario Villareño, dice así en sus primeros dos acuerdos:

1o. Respaldar plenamente la cívica y valiente postura del sr. rector de la Universidad Central de Las Villas Dr. Agustín Anido Artiles al rescatar la libertad y el decoro de dicha universidad.

2o. Felicitar al Dr. Anido por este  gesto y hacer extensiva la felicitación al Comité Gestor Pro-Federación Estudiantil universitaria por sus cívicos acuerdos en este trascendental momento.4

Al rector Anido debe reconocérsele, además, que bajo su mandato fueron impuestos los primeros títulos de Doctor Honoris Causa de la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas, entregados a tres glorias de la cultura cubana: al etnólogo Fernando Ortiz, al filósofo Medardo Vitier y al historiador Ramiro Guerra.

De igual manera, junto a la sobriedad en el ejercicio de su responsabilidad, le cabe el mérito de haber propiciado la presencia en los predios universitarios de notables figuras de la cultura cubana y universal, tales como Ernesto Lecuona, Berta Singerman y Francisco García Lorca.

José Martí, quien supo penetrar en el alma de los cubanos, afirmó: «Por su utilidad para los demás, se mide a los hombres». Así debe verse la vida de ese gran santaclareño, un hijo ilustre de esta ciudad que supo ganarse el cariño y la admiración de sus coterráneos. Un intelectual íntegro, quien por encima de todo antepuso la cultura como un deber, y al cual Vanguardia, desde sus páginas, rinde merecido tributo de recordación.

REFERENCIAS:

1 Ana Hurtado de Mendoza Borges y Félix Julio Alfonso López. «Agustín Anido y Samuel Feijóo, creadores de un himno universitario», Islas, 43(128):3-9.

2 Mayra Pascual Fernández. «Agustín Anido   Artiles, hombre íntegro, médico, rector y meteorólogo eminente». (Inédita).

3 Obra citada.

4 Narciso Fernández Ramírez. «La bomba no mató el ideal». Vanguardia, 29 de mayo de 2009.

Regreso de Mi Santa Clara Gloriosa

Estimados seguidores y amigos, por razones diversas desde hace meses este blog ha estado sin actualizar.

Por suerte, ya estoy de nuevo en la blogosfera y dispuesto a seguir escribiendo sobre la realidad de mi país, en particular de Santa Clara, la gloriosa ciudad fundada en el centro de Cuba, el 15 de julio de 1689, próxima a arribar a su 325 de su constitución.

De ese nuevo aniversario y de las actividades que se organizan les hablaré en los próximos post.

Llamamiento del gobierno municipal a las actividades por el aniversario 325 de la fundación de Santa Clara.
Llamamiento del gobierno municipal a las actividades por el aniversario 325 de la fundación de Santa Clara, por su presidente Gustavo Benítez Fumero.

 

 

 

 

 

 

 

 

Como adelanto, les muestro en fotos a los tantos amantes que tiene nuestra hermosa urbe santaclareña,  el momento en que el Gobierno de la municipalidad daba a conocer el plan de actividades por el aniversario 325, hecho que sucedió la noche del 18 de marzo.

Un suceso reseñado por la prensa local, que tuvo el simbolismo de realizarse en el mismo lugar que las familias fundadoras remedianas oficiaron la primera misa, al pie de un frondoso tamarindo, como reza la tradición y perpetúa el monumento que existe allí, en el Parque de El Carmen.

Prometo mantener al tanto a los lectores de Mi Santa Clara Gloriosa del acontecer de la también conocida Ciudad de Marta y el Che; tanto de lo bueno, como de lo malo que en ella sucede.

Les dejo con algunas de las fotos tomadas por el lente del colega santaclareño Ramón Barreras Valdés, conmás de 20 años como fotógrafo del periódico Vanguardia

 

Palabras de la reconocida santaclareña Marta Anido, de elogio a la capital de la actual provincia de Villa Clara.
Palabras de la reconocida santaclareña Marta Anido, de elogio a la capital de la actual provincia de Villa Clara.

 

 

Excelente momento cultural amenizado por la prestigiosa institución villaclareña.
Excelente momento cultural amenizado por la prestigiosa institución villaclareña de Música de Cámara.
Otro singular momento de disfrute de la buena música santaclareña.
Otro singular  disfrute de la buena música santaclareña con el trío Raptus.
El público asistió al mismo lugar donde hace casi ya 325 años fuera oficiada la misa fundacional de la Gloriosa Santa Clara.
El público asistió al mismo lugar donde hace casi ya 325 años fuera oficiada la misa fundacional de la Gloriosa Santa Clara.

Pedro Pablo Rodríguez: el don de la inteligencia y la paciencia

Santa Clara tuvo el honor de recibir a Pedro Pablo Rodríguez, en esta Feria del Libro dedicada al aniversario 160 del natalicio de José Martí. (Fotos: Carolina Vilches Monzón)

Pedro Pablo Rodríguez fue el segundo profesor que me ayudó a descubrir a José Martí. El primero había sido Ordenel Heredia en un postgrado anterior, en el cual entendí, como nunca antes, la belleza poética del lenguaje mar¬tiano y su simbología, claves para penetrar en las honduras de su pensamiento.

En el caso de Pedro Pablo, a quien le está dedicada la actual Feria del Libro, lo nuevo radicó en mostrarnos, a través de las Escenas Norteamericanas, un Martí antiimperialista radical y excelente cronista. Entonces trabajaba de profesor en el ISP Félix Varela, hoy Universidad Pedagógica de igual nombre, y durante toda una semana disfruté de esas hermosas crónicas escritas por la insuperable pluma de Martí. Quizás allí estuvo la génesis de mi posterior paso al periodismo, una profesión que él conocía muy bien por haberla practicado con éxito desde hace muchos años.

Bajo su pupila exigente y erudición de la obra del Héroe Nacional Cubano –ya desde entonces laboraba en el Centro de Estudios Martianos e iniciaba la monumental tarea de la edición crítica de las obras de José Martí–, pudimos entender mejor la maquinaria electoral de aquel país, que poco ha cambiado desde entonces; los sucesos de Chicago y hasta del terremoto de Charleston. En mi caso, el de todos, salimos de allí más comprometidos con el pensamiento del Apóstol y adquirimos a un buen amigo y mentor.

Hace pocos meses, menos de dos quizás, volví a disfrutar su lenguaje diáfano y explicativo. Fue en la UNEAC, en el Foro Agesta. Allí el profesor de mérito de varias universidades, doctor en Ciencias Históricas, académico de número de prestigiosas instituciones y Premio Nacional de Ciencias Sociales, entre otros lauros, disertó sobre Santa Clara y el papel desempeñado por los villaclareños en la gesta independentista de 1868. Un homenaje rindió este destacado historiador a nuestros gloriosos antepasados Miguel Gerónimo Gutiérrez y Eduardo Machado Gómez, entre otros, figuras a las cuales mucho debemos y  muy poco hacemos por conservarlas en la memoria y corazón de los hijos de esta ciudad y provincia de Villa Clara.

 

Pedro Pablo Rodríguez, junto al autor, durante la jornada sabatina de la Feria en Santa Clara.

En este historiador-pedagogo-periodista, o a la inversa, el concepto gramsciano de intelectual orgánico le viene como anillo al dedo. A todo le dedica igual intensidad y lo hace sin presunción alguna, sencilla y naturalmente, como pedía Martí que el deber fuera cumplido. Sus más cercanos colaboradores, quienes día a día están a su lado en la titánica faena de editar la monumental obra martiana, así lo reconocen.

Carmen Suárez León, compañera suya de labor, quien tuvo a su cargo las palabras de elogio cuando fuera investido con el Premio Nacional de Ciencias Sociales y Humanísticas, en 2009, dijo de él: «Su equipo de labor, y creo ser vocera de todos, admira sobre todas las cosas su capacidad de trabajo, la perseverancia benedictina con la que comienza la faena, la más pesada, y la termina minuciosamente, pero divertido. Las horas y horas de dificultades que vencer –y créanme que son muchísimas– lo hacen terminar agotado, pero mientras tanto, hace un chiste. La alegría es su don, junto con la paciencia y la inteligencia».

Acá en Santa Clara, ciudad querida por Pedro Pablo, tiene muchos amigos, a quienes la figura de este hombre de piel cobriza y pelo blanquecino, les resulta entrañable. La coincidencia al calificarlo de gente cordial y erudita, al estilo martiano, sin vanidad alguna, no admite duda. No por gusto recibe tantas muestras de cariño cuando su escaso tiempo le permite visitarnos.

 

Alguien que lo conoció en los inicios de los 70 del pasado siglo como profesor de la Universidad, sin ser su alumno, pondera su cualidad, dada solo a los maestros de cuerpo y alma, de detenerse en cualquier lugar y circunstancia si un alumno le solicitaba aclarar alguna duda: «Pudiera no disponer de tiempo para otras cosas, y siempre le veía caminar apurado; sin embargo, para esa siempre», me comentaba el colega y director de Vanguardia, Arturo Chang.

En tanto, Irán Cabrera Díaz de Villegas, actual director de la Casa Samuel Feijóo,  destaca su extremada modestia, propia de quien sabe que toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz.

Hombre de su tiempo, que al decir de Martí significa serlo de todos los tiempos, una definición de Eduardo Torres-Cuevas, otro de los buenos historiadores cubanos, pudiera servir para el cierre de esta semblanza. Dijo Torres-Cuevas: «el mejor compañero que uno puede tener en los peores momentos».

Justicia por los Cinco

Gloria Martínez, coordinadora municipal del grupo de los Cinco hace una relatoría de los 14 años de injusto encierro. Al fondo la multimedia de su autoría. (Fotos: Narciso Fernández)

Un reclamo por los Cinco. Un llamado por el regreso a la Patria de Gerardo, Ramón, Fernando, Antonio y René hicieron este 5 de diciembre los vecinos que residen en el parquecito, entre edificios, ubicado en la calle Caridad y Bonifacio Martínez, devenido en verdadero acto de fe por hacer valer la justicia.

Organizado por las federadas del barrio, congregó a decenas de santaclareños, quienes acudieron a ratificar la voluntad de los cubanos del retorno de estos cinco hombres, tras 14 años de encierro en cárceles norteamericanas.

Los niños santaclareños reclaman el regreso de los Cinco.

Los niños pusieron el toque especial y mágico de la velada. Sus dibujos dedicados a los Cinco impactaron por su colorido visual y la profundidad de los mensajes. Una niña de apenas seis años recitó de memoria una poesía de su autoría y se empinó con orgullo sobre su corta estatura para pedir justicia. Mientras un dúo bailó en la acera colmada de gente la Bailarina Española, de nuestro José Martí.

Gloria Martínez, coordinadora del grupo santaclareño por el regreso de los Cinco mostró la multimedia de su autoría y disertó acerca de la causa. La también profesora insistió en la necesaria unidad en torno a ellos y en seguir reclamando ante el mundo y, principalmente ante el pueblo de los Estados Unidos, su pronto y definitivo retorno.

Emocionó a los presentes su lectura del monólogo escrito por Gerardo Hernández, uno de los Cinco y con dos cadenas perpetuas en su contra, donde describe minuto a minuto una jornada suya en la cárcel. Desde el de pie en horas bien tempranas de la mañana hasta la orden de acostarse, llegada casi la medianoche. Un verdadero canto a la esperanza y prueba de una férrea voluntad y confianza en las ideas que defiende.

A nombre de la mujeres federadas habló Merlin Suárez Rodríguez.

A nombre de la comunidad habló la federada Merlin Suárez Rodríguez y fueron reconocidas aquellas personas destacadas en sus respectivas profesiones y con una conducta ejemplar en el barrio.

Participó la secretaria municipal de la FMC, Oristela Torres Águila, y Gustavo Benítez Fumero, presidente del Gobierno en la ciudad, este último en su condición también de vecino.

Resultó una noche diferente. El esfuerzo de quienes lo organizaron dio sus frutos en un acto sencillo y, sobre todo, útil. Los niños y niñas aprendieron de los Cinco y todos los presentes quedaron admirados de su entereza de hombres y patriotas.

Al final, quedó ratificada la voluntad expresa de todo un pueblo de que volverán, tal y como expresó hace más de una década el compañero Fidel.

La niña de seis años Lorena Fuentes Santos recitó una poesía suya por el regreso de los Cinco.
La Bailarina Española de José Martí, interpretada por niñas del barrio.

Descubriendo a una distinguida dama

Hoy 30 de noviembre la UCLV está de cumpleaños. Seis décadas de historia y resultados científicos, con un alumnado orgulloso de pertenecer a uno de los centros más prestigiosos del país. Esta institución, la más multidisciplinaria de la Educación Superior, aporta un valor especial a y a la región central de .

Cuántos graduados desde entonces, cuántos estudiantes caminaron por sus aulas, cuántos profesores crecieron allí, y, sobre todo, cuántos jóvenes dieron gracias por la confianza, las amistades y el futuro sembrado en una universidad que bien sabe contar su historia y ser digna de ella.

 

LUCHA POR UNA UNIVERSIDAD

Aunque fue creada oficialmente por la Ley 16 del 22 de noviembre de 1948 y existe una foto del entonces presidente de la República, Carlos Prío Socarrás, cuando ponía la primera piedra el 11 de febrero de 1952, la lucha por tener una universidad en el centro de Cuba se remonta muchos años atrás.

Sueño acariciado desde el siglo xix por hombres como el poeta Gabriel de la Concepción Valdés, Plácido, y el patriota santaclareño Eduardo Machado Gómez, que se fortaleció a partir de 1937 con la creación de la Comisión Gestora Pro Universidad en la cual participó lo mejor de la intelectualidad villareña de la época.

La institución inició su primer curso académico el domingo 30 de noviembre de 1952. El lugar escogido para levantar el complejo universitario fue la finca Santa Bárbara, de 14 caballerías, ubicada al noreste de la ciudad de Santa Clara, con excelentes condiciones naturales y relativamente alejada del centro urbano.

Para esa fecha inaugural, solo estaba terminado el edificio de Humanidades-Educación. En el acto solemne usaron de la palabra, entre otros, el rector Pedro Martín Camps y Camps y el Dr. Felipe Calcines, rector de la Universidad de Oriente. En nombre de los profesores habló el destacado pedagogo Dr. Medardo Vitier Guanche.

Refiere la síntesis histórica de la institución, que la matrícula costaba 60.00 pesos anuales. Los primeros 615 alumnos estaban distribuidos por carreras de la forma siguiente: Pedagogía (287), Ciencias Comerciales (146), Idioma Inglés (85), Filosofía y Letras (29), Ingeniería Química Industrial (27), Perito Químico Azucarero (25) e Ingeniería Agronómica (16).

Las actividades académicas en el período de 1952 a 1957 —último curso antes del triunfo de la Revolución— estuvieron marcadas por las contradicciones propias de la república neocolonial y una activa lucha contra la dictadura de Fulgencio Batista.

De las aulas universitarias villareñas emergieron líderes sobresalientes como el estudiante de Ciencias Comerciales Ramón Pando Ferrer, quien encabezó la creación, en 1955, del primer Comité Pro-FEU Central, y Agustín Gómez-Lubián Urioste, Chiqui; caídos ambos en el fragor de las acciones contra la dictadura.

También la Universidad acogió la primera comandancia rebelde durante la toma de Santa Clara. Allí el Che Guevara ultimó los detalles para el asedio de la ciudad, y en sus recintos se confeccionó propaganda revolucionaria y se fabricaron los cocteles Molotov.

De sus predios partió el buldócer que levantó la vía férrea y provocó el descarrilamiento del tren blindado que traía refuerzos militares. Además, en el aula no. 1 del edificio de Humanidades funcionó el hospital de campaña donde fueron atendidos los heridos y velados los cuerpos de los rebeldes caídos en combate.

FIDEL Y EL CHE, DOS FIGURAS IMPRESCINDIBLES

La sexagenaria historia de la UCLV no podría contarse sin estos dos líderes, que marcaron pautas con su asidua presencia. La primera visita de Fidel Castro ocurrió el 16 de marzo de 1959 para inaugurar la Biblioteca Central.

Después de una multitudinaria bienvenida frente al edificio de Ciencias, Fidel habló a los estudiantes y profesores en el Auditórium, actual Teatro Universitario. Allí expresó la idea de construir la Ciudad Universitaria Abel Santamaría con un presupuesto de 2 500 000 pesos, un sueño materializado apenas dos años después.

Ya en 1962, el Comandante en Jefe podía decir con legítimo orgullo: «Esa magnífica universidad que hay en Las Villas».

La última visita suya al prestigioso centro ocurrió el 26 de julio de 2004, en ocasión de la sede ganada por Villa Clara por el aniversario 51 de los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes. Fidel habló en el Teatro Universitario y dedicó su discurso al entonces presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, a quien calificó de personaje siniestro que amenazaba y calumniaba a Cuba.

También el Che dejó allí una huella indeleble. Emblemático resulta su discurso del 28 de diciembre de 1959, en ocasión de su investidura como Doctor Honoris Causa de la Facultad de Pedagogía, cuando instó a la Universidad Central a pintarse con los colores del pueblo: «Y qué tengo que decirle a la Universidad como artículo primero, como función especial de su vida en esta Cuba nueva, le tengo que decir que se pinte de negro, que se pinte de mulato, no solo entre los alumnos, sino también entre los profesores; que se pinte de obrero y de campesino, que se pinte de pueblo, porque la Universidad no es patrimonio de nadie y pertenece al pueblo de Cuba».

El 2 de febrero de 1962 el Comandante Guevara inauguró el curso escolar 1962-1963. Un destacado profesor, el Dr. Juan Virgilio López Palacio, recuerda que el Che rememoró el momento de su investidura de Doctor Honoris Causa y, como siempre, el impacto en el auditorio resultó extraordinario.

Mostró interés por la Escuela de Agronomía y en la producción de alcoholes derivados de la caña de azúcar en el centralito existente en la Universidad.

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Ahora somos mejores

El doctor Jesús Satorre Ygualada, Chuchi, subdirector del Cardiocentro Che Guevara, tuvo a su cargo las palabras a nombre del grupo de Administración Pública. (Fotos: Narciso Fernández)

Cuando nos designaron para cursar el Diplomado en Administración Pública todos, o casi todos, entre los que me incluyo, lo asumimos como una responsabilidad ineludible pero engorrosa.

Serían nada menos que diez semanas sentados mañana y tarde en la Escuela Provincial del Partido recibiendo asignaturas tras asignaturas, algunas más pesadas que otras, y otras pesadísimas.

En fin, qué remedio. No teníamos opción. Había que pasar el susodicho diplomado. Y así, casi como vacas al matadero, fuimos para la “Carlos Baliño” el lunes 10 de septiembre para enfrentar el enorme reto.

Las primeras impresiones corroboraron el concepto preconcebido: “tronco de pesadez” y para colmo con clases hasta los sábados. Recuerdo como si fuera ahora la expresión de quien llegaría a ser el más querido de todos nosotros y el alumno más carismático del grupo, el doctor Jesús Satorre Ygualada, Chuchi, quien al ver el horario docente escribió en el día 10 de octubre, que era feriado: ¡Qué maravilla!

Lo mejor de esos primeros días, y por supuesto, de todo el diplomado, la gente. O sea, nosotros mismos. Cada uno con sus características y todos dirigentes de una alta responsabilidad en la provincia. Cuadros del primer nivel, como se dice. Desde Eralia, la Fiscal Jefa Provincial de Villa Clara, que solo por su cargo inspiraba algo más que respeto, hasta Pituca y yo, simples periodistas enrolados en esa casi imposible misión. Ella, la “incallable”, por el periódico Trabajadores y yo, el que más pensaba con los ojos cerrados para sus adentros, por Vanguardia.

Con nosotros estaba Ania, la directora provincial de Justicia, por supuesto la más justa, o casi, porque también estaba Justo Ramírez, a quien le vinimos a saber el nombre en la última semana, por lo bajito que hablaba, y eso que nos presentábamos más de seis veces al día ante cada profesor que pasaba por delante del grupo, y fueron más de 40; todos docentes de una alta calificación profesional y científica.

También estaban tres vicepresidentes de Consejos de la Administración Municipal: Jova, de Santa Clara, Osvaldo, Risita, de Camajuaní, y Villalobos, de Santo Domingo; Raisa, directora provincial de Trabajo; Marisol, de Seguridad Social; Julito, de la ONIT; Israel, director del INDER en Villa Clara; Cabello, su homólogo y subordinado en Corralillo; y la remediana directora de Trabajo en la Octava Villa, defensora a capa y espada de las iniciativas de desarrollo local.

Seis eran los miembros de Salud: Rafaelito, subdirector provincial del sectorial; Mandy, director del Pediátrico, Arnaldo, el Toro, como le decía Chuchi, director municipal del Manicaragua, Tony, director en Ranchuelo, y Frank, rector de Ciencias Médicas. Nunca antes estuvimos mejor protegidos y cuidados de cualquier enfermedad. Fuimos, por tanto, en ese y en todos los sentidos, un grupo muy sano. Sigue leyendo Ahora somos mejores

Crónica sobre el Che: “El hombre que retrató a Dios”

Esta bella crónica la escribió el colega y amigo José Antonio Fulgueiras durante su estancia en Bolivia. Vale para rememorar al Comandante de América en el día del aniversario 45 de su desaparición física.

Bolivia.— Los vallegrandinos lo llaman el fotógrafo que retrató a Cristo, pero René Cadima asegura que “no más era un comandante de carne y hueso que murió con los ojos abiertos para
seguir mirando y haciendo por los pobres del mundo.”

El Che Guevara ya sin vida, captado por el fotógrafo CadimaPostrado sobre una cama, con la mitad del hombre que antes fue, Cadima muestra el negativo original de la foto que le tiró al comandante Ernesto
Guevara, ya sin vida y con el torso desnudo, en la lavandería del
hospital Señor de Malta, en Valle Grande, el 9 y el 10 de octubre de
1967.

“Hace más de un año y medio me amputaron las dos piernas y entonces uno se vuelve más cortico, pero más hombre”, dice René, quien espera todas las tardes con un gorro de lana y una sonrisa de agradecimiento a
la doctora cubana Danny Teresa Urra, que viene a examinarlo y a curarlo.

René Cadima, el fotógrafo del Che, y la enfermera cubana Danny Teresa UrraYa atravesó la envidiable meta de los 90 años de edad y aún conserva la mente clara, sobre todo cuando evoca aquella tarde agónica en la que
atrapó en el lente de su Yashica 120 la imagen del decoro asesinado.

“Como a las cinco de la tarde lo trajeron amarrado a una pata del helicóptero. Ya en el aeropuerto lo supimos muerto. Yo destapé mi cámara, pero el Servicio de Inteligencia ordenó: “Nadie le saque foto,
porque le vamos a quitar el rollo o la cámara, así es que quieto.”

Pero Cadima era mucho fotógrafo y siguió al cadáver heroico hasta el hospital Señor de Malta en Vallegrande.

“Salí a la carrera, y frente al hospital vi más de 300 personas vallegrandinas que querían conocer quién era el Che. Una monja vino, se arrodilló con las manos juntas, y ha dijo: “Ay, Dios mío, que me
perdone”, y se persignó.

Luego me dijo: “Mire, don René, parece un Cristo.” “No le veo ningún parecido”, le respondí, pero ella siguió persignándose y susurrando: “Es Cristo, es Cristo.”

Un soldado me pidió: “Sáquele ahí una foto”, yo lo miré no más y unas mujeres me dijeron: “Sáquele, aproveche.” Y apreté el gatillo. Llegaron unos oficiales y se enojaron. “¿Quién fue el que sacó esa
foto?. “¡Yo!”, les dije, y antes de que me dijeran traiga su cámara, la
abrí y les dije: “Señor, disculpe, pero el rollo se veló.”

Negativo de la foto del Che tomada por René CadimaTras esa artimaña Cadima siguió su trabajo:

“Se lo llevaron a la lavandería y allá lo echaron. Los oficiales dijeron:

“¿Dónde está ese señor?, ahora que le saque la foto”. La gente seguía llegando para conocerlo. Yo tenía en ese instante dos cámaras, una con rollo de color. Vinieron unos militares y a ellos les saqué una
foto en colores, al lado del comandante guerrillero.”

Cadima se sienta en la cama cubierto de la cintura para abajo con una frazada que lo protege del frío vallegrandino que entró sin permiso por detrás de nosotros al abrir la puerta de su cuarto.

“Cuando llegué al hospital había estado con los ojos cerrados y cuando le saqué la foto de cerquita estaba con sus ojos abiertos. Yo pregunté: “¿Qué pasó?” “¿Está vivo?” Esa es la mejor foto que se le ha
sacado al Che, han dicho que ha dado la vuelta al mundo.

“Alguien a mi lado me dijo que el cadáver abrió los ojos al introducirle formol debajo de los parpados para conservarlo. Pero la monja volvió a acercárseme y me dijo al oído: “¿No ve, señor René, que
es Jesucristo y nos está mirando?”

La noche cayó sobre el silencio cómplice y la lavandería no fue más que un sitio oscuro luego de que al firmamento americano le hubieran apagado su mejor estrella.

“Yo me fui, pero al otro día madrugué y lo hice sacar afuerita con unos soldados que habían estado toda la noche custodiándolo. Esa es la foto donde aparece el Che sobre una camilla. Esas tres fotos no más le
he sacado yo.”

Che en la camilla

Danny, la enfermera cubana, comienza a curarlo de unas escaras en los muñones. “Es diabético y una pierna se le partió, se le enfermó y hubo que amputársela, y después la otra”, resume la especialista en
traumatología y ortopedia.

Él, por su parte, se revela como un otrora zapatero de Cochabamba que se instaló en Vallegrande y se hizo fotógrafo. El negativo en colores se lo prestó a un fotógrafo norteamericano y nunca se lo
devolvió. La cámara la vendió a un colega, “que al poco tiempo la hizo
tiras”. Expresa todo esto mientras pone a contra luz el acetato donde
el Che expone el poderoso pecho de fusil y palabra, al decir de Nicolás
Guillén, el poeta.

Su hija Blanca se acerca a la cama y confiesa:

“Aquel día me escapé del colegio con una compañera. Había mucha gente parada en la puerta del hospital y nosotros estabámos delante, agarradas de la reja. Entonces cuando abrieron el portón caímos de
espalda y la multitud nos pasó por encima. Nos pisaban por las piernas,
por la cara, por todos lados nos pisaban; pero gracias a Dios dos
señores lograron detener a la multitud porque íbamos a morir si toda
esa gente pasaba sobre nosotras.

“Dimos la vuelta y un militar me hizo entrar. El Che era un hombre muy bello, hasta muerto se veía tan bonito. Bien simpático era él. No lo creerá, pero esa noche soñé que yo estaba ayudándolo a escapar.”

Los años también han atacado a Cadima por los oídos, pero no por la convicción de sus palabras:

“Yo califico al Che como un hombre inteligente y valiente que hasta la muerte ha llegado por sus ideales, un hombre correcto. Puede seguir viviendo para la historia. Se pierde físicamente, pero su recuerdo está
latiente y sigue perdurando por la eternidad de los siglos.

“En un principio aquí venían muchos extranjeros y conversaban conmigo, y de paso me estaban regalando unos cien pesitos o algo así.” “Ah, muchas gracias señor”, les decía. “Ahora ya no vienen y no tengo
ese carcheo.”

“Pero los médicos cubanos desde que están aquí en Vallegrande no han dejado de venir a verme. Yo le doy gracias a don Fidel que nos los ha manda’o para que nos puedan curar sin cobrar a los que necesitamos.

Cuando vienen le estoy dando gracias a ese señor Castro que se acordó de mandarnos estos médicos a Bolivia.”

René Cadima no puede acompañarnos hasta la puerta para despedirnos. Se endereza en su cama y semeja a un busto sobre el colchón. Entonces dice esto que tal vez lo guardó para la despedida:

“No sé si fue la monja la que lo regó por el pueblo, pero cuando yo caminaba por las calles de Vallegrande oía que mucha gente decía a mis espaldas: “Mira, ahí va el hombre que retrató a Dios.”

(Fuente: Periódico Vanguardia)