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Sagua la Grande y sus vínculos con el Grupo Orígenes

Algunos de los escritores del Grupo Orígenes estuvieron relacionados con Sagua la Grande por antecedentes familiares que fueron retomados luego en narraciones literarias, publica la página web de Radio Sagua en sus Lecturas de Domingo.
La revista Orígenes, fundada en 1944, se convirtió en pocos años en una de las publicaciones literarias más importantes del ámbito hispánico.

Junto a José Lezama Lima, el alma de Orígenes, se reunieron otros autores afines al proyecto poético. Se les conoció como origenistas y conformaron un grupo literario que trajo un tono hondo y trascendente a las letras cubanas.

Algunos de estos escritores estuvieron relacionados con Sagua la Grande por antecedentes familiares que fueron retomados luego en narraciones literarias. Es el caso de Eliseo Diego, que sitúa la acción de su única novela en esta ciudad: Cayetano, el protagonista, llega en el primer capítulo a un pueblo cuya descripción se corresponde con espacios entrañables de la Villa del  Undoso. El escritor se encarga, en un apunte al margen, de declarar a Sagua la Grande como uno de los escenarios de escritura de la novela.

En la célebre Paradiso, de Lezama, aparece otro paraje de Sagua. Se trata del ingenio Resolución, en las cercanías de Quemado de Güines. El Resolución, años después nombrado José René Riquelme, fue propiedad de los antepasados de Lezama. El abuelo del poeta vivió en Sagua la Grande a finales del siglo XIX.

Otro origenista que se ocupó de Sagua, en su caso desde el periodismo, fue Gastón Baquero. “Sagua, ciudad de luz” tituló a una crónica que publicó en la década de 1940 el Diario de la Marina.

También Virgilio Piñera mencionó a la Villa en un poema de carácter narrativo que expone la saga de su familia. Ahí habla de la Muerta Viva, una prostituta francesa que maldecía al hombre que la dejó varada en la comarca del Undoso.

Aperecen en la foto, del Grupo Orígenes: Eliseo Diego, Bella García Marruz, Fina García Marruz, Cintio Vitier y Agustín Pi.Aperecen en la foto, del Grupo Orígenes: Eliseo Diego, Bella García Marruz, Fina García Marruz, Cintio Vitier y Agustín Pi.

En un banquete, celebrando un Premio literario de Lorenzo García Vega, aparecen: Fina García Marruz, Eliseo Diego, Bella García Marruz, Collazo, Cintio Vitier, P. Angel Gaztelu, Lorenzo García Vega, Alfredo Lozano, José Lezama Lima, Julián Orbón, Mariano Rodríguez y Octavio Smith. Otra imagen de Orígenes, celebrando un Premio literario de Lorenzo García Vega, aparecen: Fina García Marruz, Eliseo Diego, Bella García Marruz, Collazo, Cintio Vitier, P. Angel Gaztelu, Lorenzo García Vega, Alfredo Lozano, José Lezama Lima, Julián Orbón, Mariano Rodríguez y Octavio Smith.

Fuente: Radio Sagua. Escrito por Maykel González Vivero./Fotos tomadas de Cubadebate.

Villa Clara rememora Huelga General Revolucionaria del 9 de Abril de 1958

Recuerdo de la Huelga General Revolucionaria en Sagua la Grande.

En los mismos escenarios de los sucesos de la Huelga General Revolucionaria del 9 de Abril de 1958, será hoy recordado en Villa Clara tan trascendente acontecimiento de la historia Patria, que costó la vida a 56 hijos valiosos de este territorio central y donde brilló el espíritu patriótico de este pueblo.

Así, la víspera, 8 de abril, los quemadenses rememoraron otra vez la intrépida acción de la guerrilla de Víctor Bordón, que con arrojo asaltó el cuartel de la Guardia Rural del poblado, como también los hijos de Rancho Veloz y Corralillo rindieron homenaje a los jóvenes asesinados por la tiranía de Fulgencio Batista por defender el ideal libertario.

Mientras, hoy 9 de abril, las ciudades de Sagua la Grande y Santa Clara revitalizarán aquella gesta heroica de sus habitantes, cuando al llamado de la huelga general revolucionaria decretado por el M-26-7 lo más valioso de su juventud tomó las calles a los gritos de ¡Abajo Batista! ¡Viva el 26 de Julio! y derramó su sangre generosa en aras de un país más digno y pleno.

Como en ocasiones anteriores, la rememoración de tan significativo acontecimiento servirá para no olvidar a quienes de este territorio central de Cuba murieron en la flor de la vida, tanto en Villa Clara, pues hubo acciones, además, en Ranchuelo, Santo Domingo y Remedios, como en La Habana, donde el caibarienense Marcelo Salado Lastra y el santaclareño Juan Oscar Alvarado Miranda pasaron a formar parte del altar sagrado de la Patria.

También será ocasión propicia para ratificar la fe en la victoria y que por duras que sean las circunstancias siempre habrá espacio para la esperanza, tal y como expresara el principal dirigente de la acción, el ya fallecido Comandante Faustino Pérez:

“El duro revés del 9 de abril (…) se inscribe entre los momentos críticos en que con el espíritu de lucha de nuestro pueblo, el heroísmo de los combatientes y la certera conducción del Comandante en Jefe, transformaron una vez más la derrota en victoria (…)

Nieto de Joaquín Albarrán visita Sagua la Grande

Ante el monumento erigido por el pueblo sagüero a Joaquín Albarrán Martínez. (Foto: José Manuel Pérez Dib, director de Sagua Visión)

Thierry Gaudin, doctor en Ciencias de la Información y la Comunicación de la Universidad de París, nieto del eminente médico sagüero Joaquín Albarrán Domínguez, visitó en la mañana de este jueves la ciudad de Sagua la Grande, donde naciera su ilustre abuelo, cuyo centenario de su muerte fue conmemorado este 17 de enero.

Acompañado de las principales autoridades del Partido y del Gobierno local, el descendiente de tan ilustre médico cubano, quien puso siempre muy en alto en nombre de su Patria, rindió homenaje a su abuelo en el monumento que el pueblo sagüero le hiciera a Albarrán aún en vida, y que se encuentra ubicado en el parque que lleva su nombre en la Villa del Undoso.

Allí departió con estudiantes de diversas enseñanzas y el pueblo sagüero que se congregó para homenajear a tan destacado coterráneo, considerado Padres e la Urología moderna y, con posterioridad, visitó la casa natal donde naciera su abuelo, el 9 de mayo de 1860.

No faltó en la visita a la ciudad natal de su reconocido antecesor, un breve recorrido por el museo polivalente.

Junto a familiares que le acompañaron a la ciudad donde naciera su ilustre abuelo, considerado Padre de la Urología moderna.

La presencia del doctor Thierry Gaudin guarda relación con las actividades realizadas en Cuba en conmemoración al centenario del fallecimiento de Joaquín Albarrán, un ícono de la medicina mundial, quien al morir con 51 años de edad, el 17 de enero de 1912, estaba propuesto para el Premio Nobel de Medicina.

Una muestra más del apego de los descendientes de Joaquín Albarrán por Sagua la Grande, pues en el año 2011 había estado la señora Christine Roger, bisnieta del insigne médico cubano.

Albarrán, en el corazón sagüero

Fotografía original del eminente médico sagüero que se conserva en el Museo Municipal de Historia.

Todavía vivía el brillante médico cubano, considerado el mejor urólogo de su época, cuando la ciudad de Sagua la Grande le erigió un monumento en memoria de tan ilustre hijo suyo. Una estatua tallada en mármol blanco del famoso doctor en vías urinarias Joaquín Albarrán Domínguez, cuyo centenario de su fallecimiento, ocurrido el 17 de enero de 1912, acaba de conmemorarse.

“Sencillo en su trato, afable (…) desinteresado y leal, llevó a cabo operaciones dificilísimas que lo acreditaron de ser la primera autoridad de las vías urinarias.”
Dr. Tomás Hernández, Diario de Sagua, 17 de enero de 1914

Homenaje del pueblo de Sagua la Grande por el centenario del fallecimiento de tan ilustre hijo suyo. (Foto: José Miguel Pérez Dib)

La fecha escogida por el pueblo sagüero para rendir en vida tributo a esa gloria de la medicina mundial fue el 1ro de enero de 1911; el mismo día en que quedó develada también una placa en la casa que le viera nacer el 9 de mayo de 1860, una loable iniciativa local encabezada por el historiador Antonio Miguel Alcover.

Lejos estaban los sagüeros de imaginar que, apenas un año después, casi por los mismos días, fallecería Albarrán con apenas 51 años de edad, víctima de la tuberculosis contraída cuando operaba de un riñón a un paciente aquejado de la terrible enfermedad.

Antes, los nacidos en la Villa del Undoso habían reconocido en dos ocasiones el talento de su distinguido coterráneo. Al primer cirujano en Francia que realizó la prostatectomía perineal, un tipo de operación sumamente compleja,  para el tratamiento del cáncer prostático y al inventor de un instrumento conocido como uña de Albarrán. Prestigioso científico que ganara tres veces el Premio Goddard, de la Academia Francesa de Medicina, y legara importantes aportes a la ciencia.

El joven médico Joaquín Albarrán Domínguez. Fotocopia donada por su bisnieta Christine Roger al Museo Municipal de Sagua.

El primer gran homenaje sagüero a Joaquín Albarrán ocurrió el domingo 20 de septiembre de 1885. Día en que el pueblo de Sagua la Grande recibió a su hijo predilecto el cual regresaba cargado de grandes triunfos y le organizó una gran fiesta en el viejo Casino Español donde brindaron por  él  los  eminentes doctores Bonet, Planas, Rodríguez, y Figueroa, entre muchos coterráneos contentos de tener al sabio entre  ellos.
Tenía entonces Albarrán apenas 25 años y era ya un especialista de gran prestigio, con estudios de Medicina primero en España y luego en París. Se cuenta que en un momento de emoción, respondió así a los elogios de sus coterráneos: «Las canas aplaudiendo a un imberbe son un bálsamo a mi corazón y un estímulo a mi inteligencia».

Caricatura que muestra al eminente urólogo dentro de un riñón. Cortesía del Museo Municipal de Historia

El segundo reconocimiento a Joaquín Albarrán ocurrió cinco años más tarde, en 1890. Por entonces, el afamado urólogo de 30 años estaba en el cénit de su carrera y era reconocido por la ciencia médica entre los mejores del mundo en el campo de la urología. En esa ocasión se le recibió con un gran banquete en  el Teatro Uriarte y un baile en el Casino Español y fue enaltecido con la distinción de Hijo Predilecto. También, en su honor, tuvo lugar una velada literaria-musical en el Casino de Artesanos.

En el banquete que sus colegas le ofrecieron, levantó el médico cubano su copa para decir: «Brindo, señores, porque se le den a Cuba los elementos que le faltan para su completo desarrollo científico y por el porvenir de la ciencia, que tendrá consigo el porvenir moral y material de la tierra en que nacimos». Palabras suyas que serían esculpidas con posterioridad en el monumento que perpetúa su memoria en el parque sagüero que lleva su nombre.

Fue Joaquín Albarrán un cubano agradecido y orgulloso de la tierra que le viera nacer. Ante una ofensa al sabio cubano Carlos J. Finlay, a quien se le quería arrebatar el mérito de descubridor del agente trasmisor de la fiebre amarilla, exclamó indignado: «¡Atrás, nada contra Cuba, nada contra los cubanos!».

También, en el agasajo de 1890, en entrevista concedida al diario El Fígaro, defendió con hidalguía sus orígenes: “Si los azares de la vida me han hecho adoptar por patria a la gran nación francesa, nunca olvido que soy cubano y siempre tenderán mis esfuerzos a hacerme digno de la tierra en que nací.”

Recuerda la memoria histórica sagüera, atesorada en el Museo Municipal General José Luis Robau, que conocida en la Villa del Undoso la enfermedad mortal que aquejaba a Albarrán, sus pobladores no dejaron de enviar decenas de telegramas en esos primeros días de enero de 1912 interesándose por su salud.

Carta a Joaquín Albarrán de su amigo Dr. Tomás Hernández, último sagüero en verlo en vida.

Y hasta su casa en París acudió a visitarlo uno de sus mejores amigos de la infancia, el Dr. Tomás Hernández, último sagüero en verlo con vida, a quien Joaquín Albarrán le pidió trasmitir a sus coterráneos lo siguiente: “Dile a los sagüeros que mi último pensamiento es para ellos”.

Así lo cumplió el eminente médico, quien dejó dispuesto  poco antes de  morir  que  todos  sus atributos y trofeos de conquista científica fueran entregados  al  Ayuntamiento de  Sagua, voluntad se respetó y cumplimentó cuando el Dr. Bango los trajo y entregó en sesión solemne  para ser depositados en una elegante urna en el Salón de Conferencias.

Medalla de oro entregada a Albarrán en 1888. Donada como última voluntad al pueblo sagüero.

Hoy, una parte de ellos, están expuestos en el Museo Municipal, donde sobresale la Medalla de Oro del Premio de los Internados de París, ganada por Albarrán en 1888. Mientras que en La Habana, para su restauración, está desde el pasado año la toga del brillante médico.
El entierro del cubano en el cementerio parisino de Neuilly-sur-Seine fue extraordinario. Ocurrió el domingo 21 de enero y según describe el Diario de Sagua, que lo reseñó con posterioridad, asistió lo mejor de la intelectualidad francesa, así como destacados políticos de la época. En representación de su Patria, estuvo presente el general Enrique Collazo, enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de la República de Cuba en Francia. En su honor fueron pronunciados siete sentidos discursos.

Reseña a aparecida en el Diario de Sagua sobre los funerales de su hijo ilustre, fallecido en París a los 51 años de edad.

De dicha reseña, atesorada en el museo municipal, extraemos el siguiente párrafo:  “Los funerales de Albarrán fueron el domingo 21 de enero, ante una muchedumbre inmensa, de la que formaban parte personalidades políticas, como los Presidentes de la Cámara y del Senado franceses; celebridades científicas y un gran número de miembros de la intelectualidad francesa e hispanoamericana.”

Mientras que en Sagua la Grande, la ciudad que viera nacer al sabio y de la cual siempre Albarrán sintiera amor y orgullo, las muestras de dolor fueron inmensas.

Ante su  estatua, el reconocido intelectual Dr. Eduardo Francisco Rodríguez, Panchito, sintetizó el emocionado tributo sagüero con estas palabras:
“Joaquín Albarrán ha muerto, pero su voluntad a tono con su belleza y el bien, se inmortalizó en las victorias obtenidas en pro del Progreso Intelectual, Físico ó Moral del Género Humano. Joaquín Albarrán ha muerto, pero su pensamiento, a tono con la verdad, es inmortal.”

Agradecimiento a la especialista del Museo Municipal de Historia, Ana Margarita Cabrera Sánchez, cuya ayuda resultó inestimable en este trabajo de reconstrucción histórica.

Declaran Monumento Nacional centro histórico de Sagua

Una excelente información del colega Luis Machado, de Vanguardia, que hace trascender la noticia: el centro histórico de la Villa del Undoso, la hermosa ciudad de Sagua la Grande, acaba de ser declarado Monumento Nacional

La Villa de París, sitio emblemático de la arquitectura sagüera.

El centro histórico de Sagua la Grande fue declarado esta semana con la distinción de Monumento Nacional.  Es el tercero de Villa Clara que obtiene esa notoriedad, y allí resaltan los valores patrimoniales, de conservación arquitectónica y paisajística existentes en 32, 07 hectáreas ubicadas en la parte urbana y más antigua de una localidad surgida el 8 de diciembre de 1812, según precisión del historiador Antonio Miguel Alcover y Beltrán.

Detalle decorativo interior del Palacio Arenas (Fotos cortesía de la Oficina de Asuntos Históricos y Monumentos de Sagua la Grande)

Con anterioridad los perímetros céntricos de San Juan de los Remedios y del Parque Vidal, en Santa Clara, consiguieron similar distinción, al razonarse como parte de los territorios más vetustos y atesoradotes de una heredad histórica que se extiende hasta nuestros días.

La aprobación de la Villa del Undoso forma parte de un expediente  presentado hace tres años ante la Comisión Nacional de Monumentos, y que incluye, además, unas 12.2 ha como Zonas de Protección arquitectónica dentro de una urbe que creció desde 1590 a partir de la margen izquierda, rumbo al norte, del río Sagua la Grande, fecha en que  recibió sus primeras construcciones en las calles Rivera, Colón y Luz Caballero.

Estación ferroviaria

La parte considerada Monumento Nacional tiene sus límites en las calles Máximo Gómez, Luz Caballero, Libertadores y Enrique José Varona, franjas en las cuales se localizan la terminal ferroviaria, la antigua cárcel pública, el puente El Triunfo, el colegio de los Jesuitas,  las iglesias del Sagrado Corazón y de la Purísima Concepción de Nuestra Señora.

Iglesia de la Purísima Concepción de Nuestra Señora, en la Plaza de la Libertad.

También en el lugar se aprecian las edificaciones originales del Casino Español, los hoteles Sagua y Telégrafo, así como los inmuebles fundacionales para The Royal Bank of Canada, The City Bank of New York,  la Villa de Paris y la antigua vivienda del Conde de Casa Moré.

El cinturón patrimonial tiene tres de las más reveladoras plazas de la localidad, ubicadas en las nombradas por la Libertad, Independencia y el Mausoleo de los Mártires, surgidas todas en 1902, fecha en que se fomentaron vigentes atributos naturales de árboles maderables y frutales.

El caudaloso río Sagua la Grande afirmó desde ahí las particularidades de un paisaje urbano que desde 1849 abrazó un trazado de retícula octogonal propio de una ciudad con abundancia de estilos arquitectónicos adquiridos desde mediados del siglo antepasado.

Hotel Sagua, concluido en 1925. En su momento la más alta edificación del interior del país.

En su peculiaridad resaltan edificaciones que caracterizan el despunte de las cualidades del neoclásico, ecléctico, moderno, y de art nouveau, presente  en el otrora Palacio Arenas, construido en 1918 con despliegues decorativos hacia el interior o el exterior del inmueble familiar.

Palacio Arenas, edificado en 1918. Joya de la arquitectura local.

Sagua la Grande desde hace años pugnó por la declaratoria de Monumento Nacional, y de veras lo merece. Toca ahora conservar, preservar  y mantener la estabilidad arquitectónica y estilística que muestra una ciudad –más allá de su acuñada fecha de fundación–, sin muchas comparaciones entre las antigüedades históricas del país.

Incendio en tienda de Sagua la Grande

Causas que aún se investigan, provocaron un incendio de grandes proporciones en la tienda recaudadora de divisas La Ilusión, de Sagua la Grande, el que originó grandes afectaciones materiales, sin que se lamentara la pérdida de vidas humanas ni lesionados de ningún tipo.

Aproximadamente a las dos de la madrugada se observaron las primeras señales del siniestro e inmediatamente fuerzas del Comando de Bomberos local acudieron al lugar de los hechos.

Dada la dimensión del fuego fue necesaria la cooperación del Comando de Bomberos provincial y de otros municipios de Villa Clara, así como el apoyo de varias fuerzas especializadas en coordinación con el Consejo de Defensa Municipal.

Luego de cinco horas las llamas fueron totalmente extinguidas, dejando afectaciones en las redes telefónicas y eléctricas y daños estructurales en el Hotel Telégrafo, ubicado en la parte superior de la tienda.

En la actualidad se cuantifican las pérdidas materiales y se continúan investigando los motivos que originaron el incendio.

Al momento de colocar esta nota ya Sagua la Grande se encontraba tranquila y sus habitantes regresaban a sus quehaceres cotidianos.

Publicado por Yoel Rivero Marín en 13:31
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